Afuera y adentro, solos o acompañados

Leon Levinstein

Estaba repasando los comentarios en el último post. Ya, les pido perdón de antemano. Soy un obsesivo y tengo la tendencia a seguir y seguir los temas. Y estoy francamente indignado por los pocos comentarios acerca de la obra de Vivian Maier! 🙂 Parece que no se dieran cuenta del talento y la habilidad técnica y física que se necesita para tomar esas fotos. Ahora es más fácil. Desde que se inventó la «fotografía quieta», casi todo lo que metés dentro del cuadradito (si, cuadrado!) y está bien expuesto, y no hay nadie, está más que bien. Seguro te ganás una mención en cualquier concurso 😉 .

Parece un comentario de The Negative Man. Pero no! Es mío mío mío. Es una autocrítica también. Hay que volver a Egleston y Shore y estudiar mejor a los alemanes (qué la recomplicaron!) Y cuando ya digerimos este café con leche con cuatro medialunas de grasa, ahí sí, lo podemos intentar con Jeff Wall (abajo).  Pero momentito, ¿Lo conocen a Leon Levinstein? (arriba, en un fotón que encontré en boymeetsgirlproject).  Se los presento de nuevo entonces! Aquí les pincho un reportaje que le hicieron pocos años antes de morir.

JeffWall_invisible_man

Estos fotógrafos callejeros siempre trabajaron solos. Loners! Lo dice Levinstein en la entrevista. Uno siempre anda merodeando, al acecho de lo que pueda suceder y paff!. ¿Pero que pasa cuando cazador decide ubicarse adentro? Ahi es dónde me gustaría verlos queridos comentaristas glogueros.

Hay todo un abanico de la buena fotografía actual que toma la iniciativa y no espera que algo suceda. Produce los hechos. El punto justo de equilibrio es no perder la esencia  poética que encierra toda fotografía y que es específica a ella.

«En este mundo hay cosas que sólo podés hacer solo y cosas que sólo podés hacer con otra persona. Es importante ir combinando las unas con las otras» dice Kôrogi en After Dark, de Murakami. Me pregunto en qué punto nos encontramos nosotros, ustedes, la fotografía argentina.