Al fondo por favor

Al fondo del colectivo, al fondo de la clase, del patio, del paisaje. Ubicarse en la última línea permite ver el contexto. O al revés, todo el mundo empieza a saltar de la emoción y vos, por estar atrás de todo, te perdés el gol y el festejo también. Si de fotografía se trata, creo que es bueno ubicarse un poco al fondo. No despertar demasiado la atención. Observar el desarrollo de la acción y decidir cuándo intervenir. ¿Será un problema de estilo?. Hay quien no puede parar de entrometerse en las vidas que lo cruzan y  le dispara a todo el mundo.

Hoy la fotografía es una actividad que para la mayoría no tiene pasado. Nadie sabe muy bien cómo se originó y dan por descontadas algunas cosas (enfocar, por ejemplo 🙂 ) que hasta hace no mucho tiempo eran materia de discusión y de aprendizaje. En Barcelona (gracias Ceci!) hay un grupo que decidió ir al fondo de la fotografía. Estudiar los primeros experimentos técnicos. Practicarlos para entender el por qué,  y utilizar mejor sus enormes posibilidades expresivas. Atelier Retaguardia además se dedica a la enseñanza y a la fotografía comercial. Lejos de las grandes innovaciones tecnológicas de nuestro tiempo, y cerca de la necesidad de vivir de lo que a uno más le gusta. ¿Quién se atreve a un emprendimiento como este en Buenos Aires?

Lo principal sigue siendo ubicarse en el fondo. No preocuparse por el estilo y si tratar de comprender el medio, y lo que mejor hace: describir.