Apunto, enfoca… y prendo la tele.

Recién estaba tratando de concentrar mi salpicada capacidad de lectura en un artículo de la revista The Photographer. ¿La tienen?. En el artículo (click aquí) están anunciando el fin de las cámaras réflex en el mundo digital.

Todas las limitaciones técnicas de las point & shot, de las mirrorless y hasta de los teléfonos están siendo rápidamente superadas y ya no va tener más sentido mirar por el viewfinder nunca más.

Yo creo, como el amigo Roland Barthes, que una de las funciones del operator (como él graciosamente nos llama 🙁 ) es «mirar por el ojo de la cerradura», espiar bahh.. Cómo desearía que este hombre volviera a la vida! y se pusiera a pensar otra vez…

Por otra parte, está de moda el uso de cámaras de film de medio formato. Jóvenes y viejos vibran de emoción ante una Rollei. «Puedo pensar más que usando una 35» dicen casi todos. Pero resulta que el display de una point & shot es lo mismo que el visor de una Rollei! con la ventaja de que se ve mucho mejor y al derecho.

Entonces, pregunto: Cuando estamos mirando «por la tele» de una cámara, ¿es esencialmente distinto a ver por el agujerito?  Y si es mejor encuadrar en un rectángulo del que necesariamente tomamos una distancia, ¿para qué gastarse los ojos con estos viejos cachivaches de película?

Les subo dos ejemplos, el primero es una foto «apuntada» (como diría R.B.) y la segunda es una foto «pensativa» .

Suban las suyas, y me cuentan la diferencia. ¿Quién empieza?

Fotos: Cristina García Rodero y Werner Bischof