ARROZ INTEGRAL Y MANZANAS

Siempre tuve la idea de que mi cerebro es cuadrado. Tiene cuatro paredes, y a diferencia de las voluptuosas circunvoluciones de los demás cerebros, el mío tiene estanterías. Mi manía es la de tener esos estantes ordenados.

Cuando algo se sale de lugar en mi cerebro-estantería, se produce una suerte de desbalance que puede tener consecuencias muy molestas. Mantener los estantes ordenados lleva tiempo y me distrae de otras cosas que, a veces caigo en la cuenta, en verdad son más importantes.

Esto me pasó cuando visité a Mónica Millán en su estudio/casa en Barracas. Antes del encuentro, vi un documental sobre ella que hizo Fermín Labaqui en Canal (à) y quedé impresionado por su minuciosidad para dibujar, sus procesos lentos, donde mostraba sin ningún tapujo como es la cocina de su creación. Mónica está exponiendo ahora en Vasari una serie de piezas que se basan en el bordado. Cuando las ví, fue inevitable acercarme a tocarlas, y descubrir que están compuestas por una serie de capas de telas y que uno puede «hojear/ojear» los bordados por detrás, descubrir otro mundo.

Mónica me regaló un precioso libro de su autoría: «Llueve. Es de siesta» donde incluye, además de dibujos y algunos bordados (que son pinturas según ella misma declara) textos de Horacio Quiroga y Alejandra Urresti.

Durante la entrevista que le hice en su casa, sentía que casa frase que Mónica construía era una definición precisa (en su concepto y en su sintaxis) y que yo lo único que tenía que hacer era dispararle una idea (cualquiera) para que ella hiciera algo precioso con ella, mientras mi estantería mental se iba desarmando, asombrosamente para mí, sin consecuencia alguna. Así estuvimos charlando sobre algunas preguntas que me hago como fotógrafo y de las que nunca obtuve respuestas de mis colegas.

Línea y color, la importancia del taller como lugar de creación, la exploración de los materiales, las rutinas, la fotografía, las decisiones de un artista en su vida. Las sabias respuestas de Mónica están en el video aquí publicado. Escúchenla y después me cuentan.