Blanco y negro en colores!

Este fin de semana largo, mientras seguía los comentarios al último post (La Vida en Blanco y Negro), fui a ver dos pelis en color: “El Secreto de tus ojos” de Campanella, y “Cous Cous” de Abdel Kechiche. Bueno, además de ir al cine también hice otras cosas. Pero no saqué ni una sola foto que valga la pena (as usual) ni en blanco y negro ni en color. Fui al cierre de la Feria de Libros de Autor, Hablé con Esteban Pastorino para hacer la primera entrevista de la serie “Qué cámaras uso”, salí a trotar y me quemé las piernas haciendo estocadas (mi profe Mariel es muy estricta!).

Pero ya me fui al diablo otra vez. Quería decirles que me quedé pensando en el blanco y negro y en las   ganas de hacer “buen color” que tengo. Sigo pensando que el blanco y negro fue… ¿y ustedes? Pero rescato algunos autores en blanco y negro que jamás los podría imaginar en color:

. Walker Evans (aunque hizo unas polaroid muy interesantes, pero nada más)

. Sebastiao Salgado. Hizo color para medios editoriales pero eran unas fotos bastante pedorras.

. Josef Koudelka! (abajo, del libro Gitanos)

. Garry Winogrand. Un genio genio genio machado. Que también hizo un color soberbio utilizando Kodacrome. ¿Vieron alguna vez esas fotos?

En la película de Campanella el color es utilizado de forma consciente. Todos los cieneastas usan el color con intención. Y los fotógrafos en ese sentido tienen menos formación. Bueno, ahora en Flickr se pueden ver miles de fotos donde seleccionan una partecita, la dejan  en color y el resto lo mandan a blanco y negro, etc. O los filtros de photoshop. Pero como Alec Soth en “Dog Days”, o Martín Parr -arriba- (por mencionar los más vigentes) no veo a nadie en el horizonte.

Y el color, como en Cous Cous, es importantittititisimo! Imaginen la escena del almuerzo dominguero -arriba izquierda- ¿Cómo hubiera sido en blanco y negro? Seguro que perdía la mitad de la intensidad y el dramatismo, los detalles, la exhuberancia. Ooops! por mi hemisferio izquierdo (o el derecho) entra “Stranger than Paradise”, de Jarmusch, y no puedo imaginarla en color.

Estoy en problemas, extraño esa limitación de tener que elegir antes. Ahora casi todo se puede elegir después. Cualquiera sabe que si haces un buen RAW, tenés la posibilidad de iluminar lo que no iluminaste en la toma, porque no se te ocurrió o porque no sabías cómo hacerlo, cambiar la temperatura del color, pasarlo a blanco y negro, y una lista infinita de posibilidades más.

Pero yo creo que lo primero es la técnica. Cuánto mejor la dominás, más fácil te resulta expresar una idea de una manera sencilla, en blanco y negro o en color. Como decía Paco de Lucía: “Al principio me daba reparo la computadora, luego descubres que es como el magnetofón de siempre pero con mil posibilidades más, pero es un arma de doble filo. Siempre he tratado de que lo que hago en un disco lo pueda hacer en el escenario. Porque ahí se te ve el rabo. Hay mucha gente que en disco puede hacer lo que quiera, pero si luego subes a un escenario debes
ser capaz de demostrarlo.”

¿Conocen algún fotógrafo “no consagrado” que sea un genio usando el color?