¿Cómo avanzar?

En este blog son muy comunes los comentarios donde se ponen en tela de juicio (cuando de una foto estamos opinando) temas como: el título, la documentalidad de una imagen, las intervenciones digitales, las estrategias del autor, la espontaneidad, el contexto, etc. etc. Casi nunca nos ponemos de acuerdo. Y después de veinte o treinta comentarios, llegamos a conclusiones más o menos parecidas. ¿Es un círculo vicioso? 🙂

El sábado fui a la inauguración de Sistemas, Acciones y Procesos. 1965-1975. Les confieso que iba más  que nada porque el curador es Rodrigo Alonso. El titulo prometía algo incomprensible para mi. Y asi fue nomás!. Cuando empecé a recorrer la inmensa muestra, poco antes de la visita guiada, pensé para mis adentros: «que cosas feas!» Además, no las entendía.

Mi recorrido era un círculo vicioso hasta que Rodrigo comenzó su visita guiada. Fue como una epifanía amigos, amigas. Sisisi, todas esas dudas con las que machacamos cada jueves alrededor de la obra del pobre cristiano que se somete a nuestras críticas, estaban analizadas, puestas a prueba y resueltas!,  hace más de treinta años  por un puñado de artistas que se atrevían a reflexionar a través de sus obras, forzando los límites de los materiales, explorando nuevas estrategias, cuestionando el sistema.

Quiero volver a Proa el fin de semana que viene (¿se prenden?) para  entender además la  producción de algunos de los fotógrafos argentinos de hoy a la luz de estos experimentos de los 60. Primero que nada y lo más importante para mi: Me sirve para replantear cómo documentar en estos tiempos. Luego, me ayuda a comprender el esqueleto sobre el que se construyen obras de autores contemporáneos como  Res, Esteban Pastorino, Nicola Constantino, Marcelo Grossman, Adriana Bustos, etc.

Aqui les subo tres obras: Arriba de todo, «Este papel es una carcel. 1972», de Eugenio Zabala. En el medio, Intersecciones en circuitos ideológicos. Proyecto Coca-Cola. 1970. de Cildo Meireles. Y por último,  de la serie «Estudios para hologramas. (A-E), 1970» de Bruce Nauman.

Les propongo una charla de aquí al jueves ( si no me sale otro post antes). Todos sabemos que los años 60 fueron una enorme sacudida en el mundo entero. Estos artistas trabajaron algunos pasos adelante de lo que luego sería «arte aceptado»; o más bien, le daban más importancia al proceso, al sistema, a la acción misma, que a los resultados plásticos.  Les dejo la primera pregunta y las demás las hacen ustedes: ¿Qué ha quedado de tanta rebelión?