Cómo se muestra una vida

Annie Leibovitz inaugura mañana su gran retrospectiva “La vida de una fotógrafa” en la National Portrait Gallery de Londres. Estoy mirando ahora mismo (recién me entero!) perplejo, admirado, cómo se han dispuesto las fotos en las distintas salas de la galería. Editar una vida, es decir: seleccionar cuáles son los episodios dignos de comunicar, ya es una tarea abrumadora. Pero decidir “cómo” disponer esas imágenes para que se vean claramente, poner los acentos donde hay que ponerlos, recrear la informalidad de las fotos de la intimidad,  transmitir el respeto o la admiración hacia  los grandes personajes que fueron retratados. Quiero comentar  esta muestra rapidito, y tomarme una avión a Londres para llegar a la inauguracion!.

Pero no. Tengo que ir a casa y pasar por el super antes por que no tengo nada para comer. Por ahi pesco el documental de Film & Arts sobre la Fotografía y la Intimidad. Una delicia ayer, cuando encendi la tele de casualidad. Nan Goldin, Larry Sultan, Sally Mann, Phillip Lorca-Di Corcia.  Breves reportajes explicando cómo habían retratado su intimidad, aún la más dolorosa. Y la habian expuesto a una audiencia, e hicieron libros. Recibieron criticas. Fueron aclamados incluso.

Vuelvo a Leibovitz, mientras voy guardando apresurado las cosas desparramadas en mi escritorio. Y todavía no subí las fotos… Estoy  pensando en una breve columna que acaba de enviar Beatriz Sarlo por una nota que publicaremos en LNRevista proximamente. Sarlo dice, refiriendose a la técnica del reportaje: “cuanto más larga haya sido la entrevista real, más fuerte será la edición del repotaje publicado. Un largo reportaje sin edición es una pesadilla de la escritura, no un tributo a la fidelidad”

Muchas lecciones que aprender en tan poco tiempo. Me tengo que ir! Cuánta razón tiene Sarlo en lo que escribe. Doy la vuelta otra vez y me ubico en la National Portrait Gallery. Entro a uno de los pabellones donde cuelgan las grandes fotos de Leibovitz, las pequeñas historias personales, los accidentes del trabajo y de la vida, el dolor de sus afectos ausentes.

Los grandes artistas inventan  nuevas formas de mirar. Y nosotros no tenemos más que dedicarle unos minutos de nuestros sentidos para que esa emoción incalculable se transmita. Unos pocos minutos para contarles esta noticia de apuro… y sin editar.

Fotos: Agencia EFE