Criar un árbol, plantar una muestra

Una de las falencias de la mayoría de los fotógrafos es que no nos importa quién o qué tenemos delante. Si nos interesa, lo fotografiamos. Haremos lo imposible por hacer la mejor foto, pero tal vez no nos averigüemos el nombre de esa persona, animal o cosa, sus circunstancias, su historia. Vamos disparando al paso. Esa es la actitud, aunque la toma sea en estudio y con una producción previa. A mi me pasa todo el tiempo. 🙁

Los grandes fotógrafos son los que ponen  más atención en la relación con el sujeto (cualquiera sea éste) que en las fotografías mismas. Depende del método. Robert Frank no habló con nadie durante los meses que pasó en su viaje iniciático al Perú (y habla castellano…). Rineke Dijstra es capaz de fotografiar a la misma persona por años y seguir su historia como si se tratara de un familiar querido (aunque se tenga que entender por señas).

A fines de marzo del año pasado se inició, a partir de una nota aquí, un proceso de acumulación de fotografías de árboles que posiblemente termine en una muestra colectiva. Se dio en este caso, lo que habitualmente sucede en las redes sociales: quién más, quién menos, subió todas las fotos que pudo, y no se fijó mucho en introducir variantes, en acercarse, en conocer a estos árboles. Es más fuerte las ganas de subir una foto que saber algo de ese árbol que hemos fotografiado. Ojo! no es una crítica (auto-crítica), es la descripción de una realidad, y en eso me gustaría pensar con ustedes.

Ahora tenemos casi 1000 árboles, que fue la meta «cuantitativa» que yo puse para empezar otro proceso, más serio, más comprometido. Lxs amigxs que participaron de #ATREVERSE, a principios del 2015 saben de qué hablo. Bien, ahora yo les propongo los siguientes puntos a discutir para seguir adelante (mientras seguimos subiendo fotos, claro). A saber:

1) El lugar, lugares donde se hará la muestra. A mi siempre me gusta la idea de hacer algo en la vía pública. Pero tiene sus problemas para gestionarlo. Estoy a favor de hacerla en un lugar donde haya una gran concurrencia de público todo el tiempo. Ya se habló aquí de posibles sedes en Santa Fe, Mar del Plata, Mercedes, etc.

2) La organización. Necesitamos formar un grupo de voluntarixs para administrar estas fotos. Hay que bajarlas del sitio, identificarlas, pedir a cada autor la versión en alta, gestionarlas en una base de datos. etc.

3) Los gastos. Cualquier cosa que hagamos, va a costar dinero. Cuanto más ambicioso el proyecto, más caro será. Retoques, Impresión, montaje, colgada, traslados, etc. Vamos a necesitar dinero

4) Selección. Creo que podemos crecer con respecto a lo que fue el proyecto #ATREVERSE. No todas las fotos de árboles que tenemos son buenas. Hay que establecer un diálogo entre las imágenes. Hay que decir algo de interés. No me gustaría que esta idea se convierta en una simple «celebración de la naturaleza» vacía de contenido. Yo tengo mis ideas con respecto a lo que significa un árbol. ¿Ustedes? En ese sentido, soy partidario de elegir dentro del grupo a un subgrupo editor, y buscar la participación de un curador/a y de un realizador/a. Lo venimos charlando en el blog hace rato: la fotografía forma parte del campo artístico, tiene sus propias leyes, pero está atravesada (felizmente) por una serie de prácticas que la enriquecen.

Tenemos cuatro puntos para discutir. Lo hacemos ordenadamente acá en los comentarios. E intentamos hacer la muestra antes de que se cumpla un año del inicio de este proceso.

…………………………………………….¿Quién empieza?

Fotos: De arriba hacia abajo. Ñire, en el Parque Nacional de Tierra del Fuego, de Facundo Santana. Quebracho, en la junga jujeña, de Mariana Eliano. Camino a Copacabana, Bolivia. De Damian Dobrenky