¿Cuánto cuesta intentar cambiar el mundo?

Tenia 26 años, una mujer hermosa y dos hijos pequeños. Estaba medio ciego a causa de una granada que explotó demasiado cerca durante una batalla en la Segunda Guerra Mundial. Era W. Eugene Smith, el gran fotógrafo norteamericano que con heridas y todo sentía que tocaba el techo del mundo. Valía la pena cambiar las cosas que habia que cambiar. Su herramienta para este trabajo tan pesado era la fotografía.Pero la realidad no era la verdad para Eugene Smith, la verdad era algo que llevaba adentro, como una llama ardiente, extrañamente musical, inextinguible. La realidad no podía interponerse entre su infatigable búsqueda de la verdad.

Es martes de mañana en Madrid, y la comisaria de la gran muestra inaugural de PhotoEspaña 2008 Enrica Viganó recorre las salas del Centro de Arte del Teatro Fernán-Gómez en plena Plaza Colón. Didáctica y simple en su explicación, la curadora nos revela la verdad de la milanesa. Si algo no estaba bien en una foto, pues el bueno de W.E.S. lo cambiaba en el laboratorio, o hacía negativos nuevos con los elementos que le faltaban y los superponía luego. O hacia la toma otra vez. Lo que fuera necesario. El objetivo: que las imágenes fueran más reales que la realidad misma.Y asi es el título de esta exposición de 250 fotografías, bocetos, publicaciones y escritos: “Más real que la realidad” ¿Cuál es el precio que se paga por perseguir la perfección?

Epígrafes: Arriba: “Soldados de primera línea con cantimplora” W.E. Smith, 1945. Abajo: Una camarógrafa enfoca una de las más famosas imágenes de Smith de “La Aldea Española” durante la inauguración de su muestra en PhotoESpaña08.