De regreso y en colores

El señor de adelante se estira en el asiento. Si se sigue revolviendo como una trucha recién pescada, me va a volcar el café que tengo en la mesita rebatible. Sus manos me parecen un poco amenzantes! Desenfundo la Lumix y le hago unos disparos, por las dudas…. Ya tengo una colección de manos en los aviones 🙂

Volví hace dos semanas de Francia y todavía me rondan en la cabeza algunas de las miles de imágenes que vi en el Festival Visa Pour L´Image. Estaba un poco empalagado de fotos. Como cuando te invitan a una fiesta y hay tantas cosas ricas para comer que al final se te va el hambre

El festival PhotoEspaña ofrecía más variedad.  Encontré autores con ganas de explorar nuevos caminos para la fotografia documental. Pero al mismo tiempo, y  comparando con el evento de Perpignan, los resultados eran más irregulares.

Me doy cuenta que ultimamente le dedico poco tiempo a mirar fotografias (¡? qué hago escribiendo este blog?). La semana pasada visité la muestra de Juan Travnik   «Malvinas, Retratos y paisajes de guerra». Me pareció un gran trabajo, pero cuando crucé a la sala de enfrente y vi las pinturas y dibujos de Nahuel Vecino. Ahi, si me detuve a observar.

Encontré unos rostros perplejos con  la mirada perdida (igualito a las fotos de pasaporte). Unos Pompeyanos, pero del barrio de Pompeya. Nubes formadas por pequeños dibujos de figuras humanas, bocetos provisorios. Una planta gigantezca, amenzante! Me acordé de una frase del fotógrafo italiano Ernesto Bazán en Perpignan: «el blanco y negro es más emocional». Miré la planta otra vez. La densidad en blanco y negro de los veteranos de Malvinas en la sala contigua me palpitaba en la nuca. Pero ese color, el rojo chorreando por la base de la planta me atrapó. Después de unos segundos la gente empezó a cruzarse por delante del cuadro y  me obligó a desviar la mirada. Finalmente me distraje en unos fragmentos de pies, alguna sonrisa furtiva, alguien apuntó con una digital, una pareja se besaba frente a los «pompeyanos». Dí  la vuelta, confundido. Empece a ver en blanco y  negro otra vez.