Desnudo bajando una escalera

Alguien dijo que el arte es un lenguaje que no todo el mundo entiende. La fotografía, por el contrario, parece ser accesible para cualquier espectador.

Cuando los fotógrafos pretenden que la fotografía sea un arte, comienzan a relacionarse, de una u otra manera con la pintura.

El mundo del mercado del arte necesita producir piezas escasas. De ahí la necesidad de seriar las fotografías. Nada más lejano a la técnica que limitar una de sus cualidades más características. Pero los objetos a vender deben ser necesariamente pocos para que su valor de mercado sea más alto.

Los resultados del premio Petrobras 2014 han sido objeto del post anterior. Y hoy lunes, día del cierre de Buenos Aires Photo, tengo la intención de sacar algunas conclusiones, junto, como siempre, a nuestros queridos y queridas comentaristas.

Hace días que observo la foto ganadora de Alejandro Almaraz, y lo dije en algún comentario estos días: Veo la foto y me remite a Desnudo bajando una escalera Nro 2, de Marcel Duchamp (izquierda). Leo, recién cuando me desperté pensando en esto, que Duchamp nunca admitió la razón de la extraordinaria similtud de su emblemática pintura con la obra Desnudo bajando una escalera de Eadweard Muybridge. 🙂

Parece que, al menos en 1902, la pintura buscaba renovar su mirada con la ayuda de otras técnicas, entre ellas la fotografía estroboscópica.

Durante el transcurso de este fin de semana, Marcos López no se cansó de elogiar la obra de Jorge Saenz, como la  mejor fotografía de las candidatas al premio Petrobras. «Desalojo. Asunción, Paraguay, 6 de diciembre de 2011» (encabezando este post) es para mi una clásica fotografía documental. La temática es social y la resolución técnica y estética es tan tradicional y pictórica como la mejor fotografía en blanco y negro de Sebastiao Salgado.

Marcos incluso hizo una pintura en homenaje a esta fotografía (arriba) que tituló «El guerrero y la gaviota empetrolada». Y relaciona  la épica que transmite la foto de Saenz con algunas históricas pinturas argentinas que podemos ir a ver en vivo y en directo en el MNBA ahora mismo. Para mi, la relación que hace Marcos es tan cercana (o disparatada) como la que hago yo entre Almaraz y Duchamp. 🙂

Entonces les pregunto amigos, amigas; me pregunto:

1. ¿Tiene algún valor toda esta charla? O como dicen algunos, las fotos hay que mirarlas y no discutirlas?

2. La pintura influye a la fotografía, o más bien ha sido al revés en el curso de la historia del arte?

3. ¿Es menos meritoria la fotografía de Almaraz porque no remite a un conflicto social en la mejor tradición del género documental?

4. ¿Cuál es la mejor foto de todas las seleccionadas al Premio Petrobras?