Disparen sobre el maestro 03

Empezamos con Sebastiao Salgado, luego llegó el turno de Josef Koudelka. Ahora, y a pesar de que esta sección recién comienza, quiero subir más la vara y apostar fuerte.

Mi elegido de hoy es nada menos que Henri Cartier-Bresson. ¿Qué se le puede criticar? Estoy seguro de que es el fotógrafo perfecto. NO hay fotógrafo relevante del pasado y del presente que no haya sentido su enorme, silenciosa influencia.

Les propongo que hagamos el ejercicio de criticarlo. No es para buscarle «el pelo al huevo» no! Me anima la intención de encontrar las claves de su estilo. Tal vez el estilo está en «lo que sale mal». El aprovechamiento consciente que el artista hace de esos defectos es lo que para mi constituye el estilo

Veamos como nos va. Les pido, queridos/queridas comentaristas, que hagamos el esfuerzo y me acompañen en esta tarea casi imposible de hoy. Ahi va mi lista:

. Nunca fotografió en color. Varios fotógrafos de su generación (Martín Munkácsi por ejemplo) fracasaron cuando enfrentaron el color. Él, desdeñoso, ni si quiera nos dejó la posiblidad de ver qué pasaba con sus fotos. ¿Y si hubiera sido un genio en ese campo también?

. Era un militante fanático de la regla de los tercios. Esa manía de componer siempre de la misma forma, le quitó posibilidades creativas (no a sí mismo!) a una legión de fotógrafos que siguieron y siguen a pie juntillas unas reglas que no han sido creadas para la fotografía, y que la amordazan.

. Falsa modestia. Siempre dijo de sí mismo que no era un retratista. Sin embargo publicó varios libros de retratos. Y se daba el lujo de dispensarle a sus sujetos a veces un solo fotograma.

. Desdén por el relato. Nunca se interesó por la narrativa visual. Para él las fotos eran únicas y debían ser autosuficientes. Construir un mensaje con fotos no era tarea suya y la delegaba.

. La fotografía no le parecía suficiente. Y en vez de seguir profundizando en ella (… como si no lo hubiera hecho… 🙂 ) no veía la hora de dedicarse al dibujo por completo. Y qué mal dibujante era! 

Dejo aquí expuestas solo una parte de mis críticas a este gran maestro, glotón y egotista. Que no nos dejó prácticamente nada por hacer.. 🙂

¿Quién empieza?