Disparen sobre el maestro 04

No quiero profundizar en su historia, sus inicios como fotógrafo. Nada de eso. Estoy buscando cómo criticar a Steve Mc Curry.

Visito su página… increible la cantidad enorme de material que ha producido este hombre. Su imagen de  la niña afgana es un ícono mundial. ¿De qué?. No sé.

Confieso que hace unos pocos años vi su enorme retrospectiva en el Centro Cultural Borges. Me gustó mucho. Pero me quedé pensando: «Este mundo ya no existe, y este hombre lo sigue fotografiando… ¿Cómo hace para retratar lo que ya no está?

Recuerdo que Virginia Fabri (curadora de aquella muestra) me regaló un libro de Mc Curry. «Retratos» editado por Phaidon. Son alrededor de 500 ó más retratos. Algo me impresionó vivamente: no hay una sola persona común y corriente. Todos son increiblemente exóticos y bellos.

Amigas, amigos comentaristas, aquí va mi lista para aprender de este gran maestro. No se queden cortos. Apunten con los pies bien plantados. Y no tengan miedo al cimbronazo del disparo. Mi lista:

1. En su búsqueda de la belleza, el único que le pisa los talones es Salgado

2. Todas sus fotos son «pintorescas», en el pintoresco sentido de la palabra

3. Es un acumulador, pero además les pone unos títulos a cada carpeta que son la suma de la obviedad: «Todas las criaturas, grandes y pequeñas». «El Lenguaje Universal» «Encontrando lo sublime», «Nuestro pan de todos los días». Bueno… no sigo.

4. Tiene un manejo del color extraordinario. Desde antes de la era digital

5. Su «niña afgana» es a la fotografía de prensa lo que la «helvética» es a la tipografía. Ambas se pueden utilizar prácticamente para decir cualquier cosa. 

Con estos cinco puntos tenemos para empezar. Mi envidia cede un cachito. Publico antes de que me agarre la culpa. Y ya saben, siempre con buena onda 🙂

¿Quién empieza?