Editen, curen, monten

Parece un giro de orden cerrado alemán, pero no. Es el proceso lógico que hay que seguir para llegar a tener una buena muestra de fotografía. Hay que tener un corpus primero 🙂

Luego hay que editarlo, descubrir (si es que ya no lo habÍamos descubierto antes) cuál es el discurso. Mientras en los entretiempos, en los descansos cuando tomamos mate o vamos al baño,  vamos pensando en la estrella del partido: el montaje.

Y no estoy hablando de varilla, passepartout y vidrio. Estoy hablando de cómo se ve lo que queremos que se vea. Digo más: cómo se ve lo que no queremos que se vea también.

Entonces lo primero que hay que saber es cuál es el lugar, cuáles los recursos, no? NO. Primero tenemos que crear. Un escritor no escribe pensando en cuantos ejemplares van a imprimir. Un arquitecto dibuja primero, cuando no hay riesgo ninguno de perder plata. Las limitaciones vendrán a su debido tiempo.

Les subo algunos ejemplos (con una trampita 🙂 ) de muestras de aquí y de allá. Les pido que los examinen y me digan:

1. ¿El tamaño de las fotos es lo más importante en una muestra?

2. ¿Piensan que es hora de incorporar objetos a las fotos para que el conjunto no resulte aburrido?

3. La luz, ¿a giorno, o focalizada?

4. ¿Se puede usar el piso y el techo?

5. ¿Todas las obras a la altura museológica?

6. La distancia entre las obras, tiene algún rol o da lo mismo?

6. ¿Varilla/passepartout/vidrio,  o directo el papel contra la pared sin intermediarios?

7. ¿Superclips, mariposas, clavos, imanes, patafix?

8. ¿Relato curatorial o texto informativo?

Seguramente, al leer estas tontas preguntas mías ustedes diran: «depende, todo depende». La idea queridxs comentaristas, es que discutamos un rato (por lo menos hasta el lunes!) de cómo se monta una muestra y cuáles son los elementos de un relato visual en la actualidad. Pueden subir fotos de los ejemplos que quieran explicar.

…………………………………….¿QUIÉN EMPIEZA?