El adorno es todo

Los adornos están en todas partes. Aún aquellos objetos que consideramos «funcionales puros» en algún momento de su vida se convertirán en adornos. Queridos u odiados, es muy difícil desprenderse de ellos!.

¿Quién pude decir que vive en una casa totalmente despojada de toda ornamentación?

Ni la Bauhaus pudo con los adornos. Un cuadro es un adorno. El rejunte de objetos personales en la mesa de luz se convierte en una instalación digna de una feria de pulgas, y no nos damos cuenta.

Todos los coleccionistas de objetos (desde tornillos hasta patentes de auto, pasando por llaveros y cajas de fósforos, no son más que industriosos acumuladores de adornos.

Les propongo un juego: ustedes me suben aquí en el blog una foto de un adorno y entre todos tratamos de averiguar quién es el dueño del objeto. Les aseguro grandes sorpresas!

Eso si, hay que ser sincero y no avergonzarse de nuestros objetos queridos. Si Walker Evans viviera, sería el primero en subir sus fotos… «El mejor retrato de una persona es una foto de sus objetos»

Y el jueves nos encontramos en la inaguración de «Y te diré quién eres» en la Galería Arte x Arte. ¿Vamos?

De a una foto por comentarista por favor…

Fotos: Tami Goldenberg, Gonzalo Salinardi,