EL AGUA Y EL ACEITE 01

Cuando uno cuelga una foto junto a otra, en el mejor de los casos está sumando una idea (pregunta) más a las que ya contenían las imágenes individualmente. El ejercicio es bien conocido, y muchas veces juntamos fotos «injuntables» y otras, cometemos la obviedad de pensar con palabras en vez de con imágenes y terminamos escribiendo un discurso previsible, lineal.

John Berger (te extrañamos!) junto a su amigo Jean Mohr, estudió mucho la idea de poder articular un pensamiento más o menos definido utilizando solamente imágenes y no palabras.  Para ellos la apariencia de las cosas constituye un semilenguaje, y cuando uno se pone a combinar apariencias, es como si emitiera un sonido entre gutural y dramático, pero abierto a múltiples significaciones. Ahi está la magia de la fotografía (entre otras cosas)

Estoy haciendo algunas experiencias, combinando imágenes que aparentemente poco o nada tienen en común, pero que a mi modo de ver movilizan el pensamiento si uno las pone juntas. Acá les subo una foto de Ceci Reynoso, de su serie La Familia Flores, junto a una imagen de Diego Goldberg, cuyo epígrafe es «Reunión de jeres de ejército de América Latina, Uruguay, 1975» ¿Qué les parece? El agua y el aceite, ¿pero que «dicen» cuando uno las junta?

¿Quién empieza?