El efecto minion

Están en todas partes, en el super, en los diarios, en las botellas de agua, en el Mc Donald. Aquí en mi mesa tengo 5. Los minions no son los protagonistas de una película, es una invasión de porotos amarillos gigantes que ya son omnipresentes.

Los encontramos en los mismos lugares donde también están otras imágenes. Y nosotros, fotógrafos limitados a nuestras preocupaciones estenopéicas, o digitales, estamos esperando que nos habiliten una sala, o ganar algún concurso para salir y «decir algo»

Algunos no esperan ese momento y se largan a la calle. El gran precursor fue Luis Abadi, con su proyecto YECA (encabezando este post). Es muy interesante y bien organizado el Proyecto Coordenadas (arriba), que se propone mostrar la obra de autores en la vía pública. Y en el verano, aquí en el blog tuvimos una linda experiencia con el proyecto Atreverse  (abajo) ¿Se acuerdan?. Y tenemos pendiente la muestra de árboles….

En Lima, Buenos Aires, San Pablo, Madrid, cuando hay un festival de fotografía, seguro que pegan fotos gigantes en la pared. Pero, ¿Qué están diciendo esas fotos?. ¿Qué tienen que ver con la calle?

¿Qué tal si nosotros los fotógrafos y los artistas visuales, nos propusiéramos decir algo organizadamente en las esquinas, en las calles, en las paredes vacantes, a pura fotocopia si fuera necesario? ¿Dónde ha quedado el espíritu de las vanguardias? ¿Dónde? 🙂 🙂 🙂

El primero que presente un proyecto callejero acá abajo en los comentarios, se gana dos cajitas felices… los sanguchitos nomás 😉