EL ESCENARIO VACÍO

Henri Cartier-Bresson lo hacía así: elegía un «escenario» en la ciudad, y luego se quedaba un rato largo largo hasta que «algo sucedía». Entonces, su infalible click hacia el resto. Parece fácil…

Siguiendo con nuestro juego, ayer se me presentó una gran dificultad operativa: no había nadie en la calle! Y yo (que me gusta autoflajelarme) me había impuesto una regla más (no corre para ustedes si no quieren) que era «no fotografiar a la familia»

Salimos a «patrullar» el barrio en bici. Dimos vueltas y vueltas. Encontré tres coreanas jóvenes que paseaban un poco desorientadas. No las encaré en el momento y perdí la oportunidad (qué difícil es encarar, no?). Luego, pasamos por un quiosco donde había un grupo grande de inmigrantes latinoamericanos que habían improvisado una parrilla en la calle. Tomaban y charlaban despreocupados. Pasamos de largo en las bicis y yo pensé que a la vuelta los encaraba (gulp!). Pero cuando pasamos otra vez vi a un tipo medio desbordado (borracho) al que me resultaba difícil identificar como amigable o más bien agresivo.

Dimos vueltas y vueltas mientras pensaba en Henri Cartier Bresson y sus trucos. De repente se nos cruzaron Claudio y José en sus respectivas bicis, buscando dónde tomar un flat white 😉 (un 25 de diciembre a la tarde..). Ahí ya no dudé, como mis amigos eran dos, Pamela fue la tercera para formar el grupo. Ellos eligieron la pose. Yo el paredón. Para mi es como una foto de la revista «Caras». No sé, buscaron la forma de verse bien, y nada de intentar ocupar el espacio. Nada de arte: «queremos salir lindxs». Mi tarea era sólo disparar. Así que eso hice. ¿A ustedes qué les parece el resultado? Yo no estoy del todo conforme. Pero es Pamela y mis queridos amigos… así que acá esta la foto.

¿Y qué tal sus fotos? Las suben acá abajo y si hacen click aquí, podrán leer nuevamente las consignas a cumplir durante estos nueve días. Se pueden sumar cualquier día, acá no hay ninguna obligación. Suerte!