EL ESTADO DE LA CUESTIÓN II

Ayer me hicieron una entrevista para un proyecto muy interesante que está llevando adelante Marcelo Cugliari. Nunca pensé que a partir de las sencillas preguntas del cuestionario de Marcelo, yo entraría en una especie de sesión de autoanálisis, pensando cosas acerca de mi trabajo que nunca antes había expresado o nadie me había preguntado.

Confieso que al principio me sentí un poco avergonzado. No creo ser un sujeto importante para una entrevista. No tengo mucho para decir acerca de mis fotos, y siempre tuve la desagradable sensación de que nunca hice lo suficiente persiguiendo un objetivo.

Así y todo, la improvisada autoterapia me sirvió para poner en su lugar algunos temas pendientes en mi proceso de trabajo. Y lo mejor de todo: me dieron ganas de salir a tomar nuevas fotografías.

También me quedé pensando en el proyecto  de Marcelo, y la fuerza que le pone. Pensé también en tantos otros que andan dando vueltas en Buenos Aires (desconozco lo que pasa en el interior salvo Santa Fe Photo y el mes de la fotografía en Bariloche). Pero acá nomas, puedo nombrar: Inédito Pendrive, Slideluck, Nido Errante, Felifa, NanoFestival, PhotoBook Club. Las galerias Quimera, Hiedra, Alimentación General; y en otra «liga» por supuesto ArtexArte, Vasari y Rolf Art, por no mencionar a FoLa. Los sellos editoriales Asunción, La Luminosa, Chaco, Poema 20. Además, los participantes de los talleres más importantes de la ciudad, van formando grupos de trabajo que duran más, o menos, pero siempre llevan adelante algún proyecto expositivo.  Les aviso que estoy nombrando las que conozco y que me acuerdo ahora mismo.

Esta explosión de proyecto serios y muy empujadores, hace que durante el año, todos los días haya alguna inauguración, algún evento. Por eso en este enero estoy sintiendo un leve síndrome de abstinencia! 😉

Ahora bien, que haya mucha actividad no quiere decir que todo el mundo haga algún aporte serio al campo de la fotografía como arte en el panorama local. Pero eso lo sabremos con el tiempo. Estamos creando una nueva tradición y por el momento hay que alimentarla.

Lo interesante de este proceso es que se está produciendo un desplazamiento entre los que hasta hace poco determinaban lo que era bueno, o «contemporáneo» hacia otros grupos de artistas más jóvenes o no tan trajinados. ¿Cómo decirlo? Tengo la impresión de que hay una «pugna» silenciosa y no explicitada por este sitial desde el que se determina «lo que es y lo que no es» en la fotografía argentina. Un ejemplo: Diego Costa Peuser,  produjo un desplazamiento notable al nombrar director artístico de Buenos Aires Photo a Francisco Medail. ¿Se entiende mejor ahora?. Sería ideal que en el SN se produjeran corrimientos parecidos, pero las instituciones del estado siempre se mueven mucho más lentamente. Yo parto de esta premisa: El arte siempre va contra las reglas. Si no, no es arte. Y a continuación me pregunto:

¿Están dispuestos todxs lxs jóvenes a tomar la posta y crecer?

¿Está mal pensar en el desarrollo del mercado?

¿Estamos mostrando una capacidad de adaptación demasiado rápida al sistema?

¿Somos todos conscientes de estos movimientos y contramovimientos?

¿Donde empieza el mercado termina el arte?

¿Por qué es tan fuerte la creencia de que para hacer arte hay que renegar del dinero?

Fotos. De arriba hacia abajo: Nano Festival, Felifa, Nido Errante, Alimentación General.