El ojo del que mira

No estoy parafraseando al gran libro de John Szarkowski «El Ojo del Fotógrafo». Aunque quiero citarlo en este post. Es un homenaje a quién más me enseñó en fotografía y punto de partida para mi comentario. Y si digo «el ojo del que mira» es porque hoy por hoy parece no importar mucho que el que mira sea fotógrafo o no.

El gran Martín Parr nos sigue dando lecciones de fotografía (Que tanto necesito por estos días!). En este caso, les cuelgo un videito que nos lo muestra mientras trabaja. Si se fijan, nuestro colega utiliza un equipo Canon, con un flash en cámara y un difusor. Listo, lo único que necesita para reinventar su propio estilo. Y seguir contangiándonos su entusiasmo.

[HTML1]

Por otro lado, me quedé maravillado leyendo el comentario de Fabrizio Bensch en el blog de los fotógrafos de la agencia Reuters. Los «robo-cams» harán furor en estos Juegos Olímpicos de Londres. El bueno de Fabrizio dice en el primer párrafo de su nota: «¿Es posible traer 11 fotógrafos dentro de una caja y ponerlos en lugares donde nunca se podría ubicar   un fotógrafo?». A continuación, Macanudo Fabrizio nos revela complacido la incógnita. Si un robot puede hacerlo, para qué necesitamos al «ojo del fotógrafo»?.

La teoría de que el fotógrafo del futuro será «el editor» viene avanzando con mucha fuerza en algunos de los medios más importantes del mundo.  Y la tecnología ayuda. Y los resultados obtenidos también!  Mientras tanto, Martín Parr se sigue divirtiendo de la manera en que solo un autor puede hacerlo. Con el ojo, y con la cámara.