El origen del mundo

Recorrer Buenos Aires Photo, ya no es como transitar en los andenes de la linea B del subte a las 8 de la mañana. Las salas del Centro Cultural Recoleta tienen el espacio que el evento venía reclamando desde hace años.

Salvo la sala dedicada al Premio Petrobrás (insolitamente angosta y atiborrada de obra) circular por las diferentes galerías permite apreciar, poner distancia, acercarse, vislumbrar otros espacios. Tomarse varios cafés!. ¿Qué le falta al Buenos Aires Photo para ser el evento más importante de la fotografía argentina?

Apunto algunos datos recogidos durante mi paseo que pueden ayudar a encontrar una respuesta.

. Ayer, a la hora de comienzo de las presentaciones de Ediciones Lariviere en el auditorio, todos los asientos estaban ocupados. No había forma de entrar. Un coleccionista peruano se desgañitaba ante el control de la entrada, desesperado de no poder ver a su admirada Ananké Asseff en la presenciación de su libro. Pero la estrella fuerte del acto era, sin dudas, Sara Facio y su libro antológico

. El espacio de Karim Makarius desplegaba una cantidad inusitada de obra clásica. Desde los experimentales Proyectogramas de su padre, pasando por varios retratos de Henri Cartier Bresson, copias de época de Kertez!, Chambí, Bischof, Mapplethorpe, etc. Un tesoro incalculable.

. Casa Florida y Studio488 de Lucia Massarino son otros ejemplos de lo que está sucediendo en la fotografía argentina. Autores jóvenes y de talento iluminados más por la herencia de aquellos grandes maestros que por el tsunami tecnológico de estos años. Lorena Marchetti, Lola Garcia Garrido, Lorena Fernandez, Julieta Escardó, Eduardo Carrera,

Si los dos apuntes precedentes no bastaran para explicar la ecléctica coherencia de la etapa que se inaugura con esta edición del BA Photo, les  anoto dos más:

. La conferencia de Joan Fontcuberta. Un expositor que no improvisa y que entretiene. Y una obra que lo respalda. ¿Cómo no detenerse maravillado ante sus Orogenesis? El origen del mundo reconstruido por 10,000 imágenes en un Googlegrama. En esa obra reside a mi juicio la clave más alta y espléndida de todo el evento. La conjunción de tecnología, arte clásico, fotografía, y entretenimiento. Nada de obras inexcrutables o rídículas. Nada de falsos experimentos. Una reflexión sobre el pasado, hecha en el presente, mirando hacia el futuro. Asi es toda la muestra de Joan Fontcuberta.

. ¿Un dato más? El premio Petrobras. Los cinco premios otorgados son un buen resumen del «estado de las cosas» en la fotografía argentina. Y lo que se ve es el buen uso de la fotografía por lo que es en si misma (una técnica con sus propias reglas y dinámica internas, analógica o digital). Más una saludable interacción entre lo que permanece más allá de las modas (Arcidiácono, Grossman, y la promesa hecha realidad de los más jóvenes: Escardó, Miño, Eugenia Calvo. El resto de los finalistas son el acompañamiento adecuado para vislumbrar hacía donde vamos (y les pido que se fijen atentamente en los que no fueron premiados).

Ahhh! No me quiero olvidar de una pequeña lista de perlas que no quiero dejar de mencionar:

. «Florcitas a contraluz» de Cayetano Arcidiacóno

. Adriana Cora, en Carla Rey Arte Contemporáneo

. Juan Doffo

. Los montajes de Leonel Luna

. Frontal, la espléndida serie en color, de Facundo de Zuviría

. Ecos del Interior, de Martín Weber

Hace más de 140 años Camille Pissarro le aconsejaba a su dilecto discípulo y amigo Paul Cézanne que abandonara los colores complicados. «Pinta con el rojo, el azul y el amarillo, y sus combinaciones más inmediatas». El origen del mundo está en esos tres colores. El pintor, decía, «no debe ser más que un observador atento y consciente de la realidad».

Gustave Courbert, el artista que marcó el pensamiento de Pissarro y Cezanne, y que había atacado por asalto al ambiente artístico tradicional de su época precisamente con su obra El origen del mundo, decía: «Seamos auténticos, aunque seamos feos»

El sabio contrapunto entre un emprendimiento comercial y el impulso creador de los auténticos artistas argentinos es el equilibrio que necesita Buenos Aires Photo para seguir creciendo, y no solo en espacio.

Autores de las fotos que ilustran esta nota: de arriba hacia abajo: Joan Fontcuberta, Cayetano Arcidiacono, Ivo Aichembaum, Adriana Cora