El SER Y LA NADA

Podría decirse que son opuestos. En sus intenciones, en sus imágenes, en sus textos. Son, para mi, como el Ser y la Nada. Las dos caras de nuestra existencia, si me pongo a bucear otra vez en uno mis libros más queridos. Pero estos dos de los que quiero escribir (y no se cómo) son libros. Son dos libros que vienen de una misma editorial. Este dato es casual. Pienso que la editorial no tiene una línea «editorial» en cuanto a libros de fotografía, o fotolibros.

El que para mi es «la nada» es Tierra Vacía de David Sisso. Y el que representa «el ser» es Imágenes apuntadas, relatos de un fotógrafo, de Eduardo Longoni. En el texto introductorio (bellísimo) que Leila Guerriero escribe para Tierra Vacía, Sisso dice: «Estas son fotos tomadas en momentos de ocio, de vacaciones o en viajes de trabajo. Llevo cuatro o cinco años tomándolas, sin un plan que guíe la búsqueda. Haciéndola corta, la realidad no me interesa»

Por el contrario, Felipe Pigna (desde el prólogo a Imágenes apuntadas…) dice que «dicen que una de las formas más inmediatas de acercarse a un recuerdo es un perfume, un aroma. Sin mediaciones nos trasladamos hacia el recuerdo de un amor, una ciudad o la casa de los abuelos. La otra seguramente es la imagen»

Las palabras de Pigna me remiten a Proust, a su abuela y a la famosa magdalena mojada en el te. Las palabras de Sisso no me recuerdan nada. Esto no desacredita (siempre para mi) su discurso visual que es tan potente precisamente por su gran capacidad de no evocar nada. Geografías vacías, autos que no conozco, apenas sombras o rastros de presencia humana. Fotos redondas, como el tiempo que gira en círculos, eterno.

Las imágenes de Longoni en cambio, son puñetazos de densos recuerdos, el dolor de la historia en una sucesión increible. Y digo increible porque no puedo imaginar que un solo fotógrafo haya hecho tantas fotos tan significativas para todos nosotros.

De las dos caras de esta moneda, estos dos libros, es de lo que quiero hablar con Eduardo y con David. Quiero entrevistarlos. Me encantaría que ustedes hagan también sus preguntas. ¿Quién empieza?