Esto no fue una foto

Ayer a la tarde fue el momento más importante del Nano Festival. Seguramente no el más multitudinario (en la inauguración del jueves los tres pisos de Arte x Arte rebozaban de público y participantes), pero si fue el momento para la reflexión y el intercambio de ideas.

El tema de la charla/debate se tituló  «Esto no es una foto» y tenía dos puntos de arranque (meros disparadores, nada personal). Uno, la polémica del año pesado a raiz del Premio Petrobrás de Fotografía otorgado a Dino Bruzzone. Y dos, el Gran Premio Adquisición de Dibujo del Salón Nacional de este año otorgado a una obra de Juan Andrés Videla.

Nuestros invitados, Rosana Shoijett, Estrella Herrera, Martín Oesterheld y Diego Ortiz Mugica fueron los encargados de llevar adelante una serie de argumentaciones en torno a este primer planteo frente a una numerosa audiencia que escuchaba en silencio absoluto.

Estoy profundamente agradecido por la participación de estos colegas a quienes admiro, y sus aportes fueron tan valiosos como esquivos de la pregunta principal:

¿Es necesario categorizar de alguna manera aquellas imágenes que se valen de fotografías en su confección, pero que en verdad no lo son?.

¿Es posible que en aras de la libertad de creación sea considerado una manifestación artística válida desde el garabato que hacemos en un anotador mientras sostenemos una conversación telefónica, hasta el trabajo de un autor que plasma conscientemente un aspecto de su imaginario y lo convierte en una obra?

¿Nadie o cualquiera tiene el derecho a decir: «Esto es arte»?

¿Quién valida a un artista? ¿Los críticos? ¿La prensa? El público? ¿Los curadores? ¿Cualquiera?

El controvertido lema del Nano es «Todos somos fotógrafos». Nuestros panelistas de ayer parecían estar de acuerdo que la fotografía es objeto de manipulación desde su creación (como todos sabemos), y que la libertad es libre. Asi que cada uno haga lo que quiera y echemos abajo los límites y las definiciones. Desde que  Bernd e Hilla Becher ganaron un premio de escultura con sus fotos (como cito Estrella durante la charla) todo vale, no hay motivo de discusión.

Entonces, continúo con mi lista de preguntas (y pido perdón queridos y queridas comentaristas, siempre mis notas están sobrepobladas de signos de interrogación!)

¿No será que patrocinamos la libertad absoluta porque en el fondo, los autores necesitamos imperiosamente parecernos todo el tiempo a la pintura para legitimarnos en el mercado del arte? Curiosamente seguimos convalidando las lapidarias definiciones de Baudelaire hace 150 años: «La fotografía es la sirvienta de la ciencia y las artes».

Esta mañana al despertar, leí (como cada mañana) los posteos de mis queridas y queridos comentaristas en este blog. Fue Derek Miles Forrest Talbot (click aquí) quién escribió el más esclarecedor comentario sobre estos temas que aquí les planteo y que parece nos cuesta tanto confrontar.

La seguimos esta tarde en el cierre del Festival. Los esperamos!

IMAGENES: Magritte, Bernd e Hilla Becher, Alejandro Gulminelli