EXILIO INTERIOR

No se quién me tomó esta fotografía. Tampoco me di cuenta. Apareció en mi archivo y se ve que la numeré y la ensobré. Pero no hay más datos. Estoy seguro que fue tomada en la agencia SIGLA, donde había empezado a trabajar hacía pocos meses en 1977. Comenzaba a salir de un doloroso exilio interior. Lucía ya había nacido. Y en SIGLA me sentía por primera vez rodeado de amigos, haciendo fotos y ganando algo de plata por ello. Vivíamos a cuatro cuadras, pero nadie en la agencia sabía mi domicilio. Cada noche, cuando me iba, tomaba un colectivo hasta plaza Once, o hasta Las Heras y Callao, y volvía. No siempre el mismo colectivo. Todavía era un ciudadano en peligro. Mi situación legal era incierta. Pero SIGLA era mi oportunidad de reinsertarme en la sociedad. Sus fundadores habían sido compañeros míos en el diario NOTICIAS. Ellos no preguntaban, yo no les preguntaba a ellos.
Sabemos que muchxs argentinxs tuvieron que exiliarse por razones políticas, sobre todo a partir del golpe del 76. Muchxs de nosotrxs no teníamos ni el dinero ni los contactos para hacerlo. Así que había que arreglárselas acá corriendo grandes riesgos.
Si vos sufriste exilio interior, podés contar tu historia en fotos. Subilas ahttp://untref.edu.ar/muntref/caminantes y participá de la muestra «CAMINANTES, pasado y presente de las migraciones en Argentina» y sumate a la gran muestra que haremos en el Museo de la Inmigración.