EXPLICATE UN POCO

Pido disculpas a los expertxs y aficionadxs al arte, pero tengo que reconocer que a mi siempre me gustó que me expliquen un poco el cómo y el por qué. Digo, la cocina del trabajo artístico. Y digo más: a muchxs artistas he llegado admirar bastante después de conocer algo de sus vidas, antes que de sus obras.

La semana pasada estuve con Mauro Koliva. Mauro es misionero y es lo que parece: un leñador. Un tipo acostumbrado a trabajar con las manos. Un carpintero, un constructor, un obrero especializado. Todo eso junto convertido en dibujante. A Mauro lo entrevisté después de ver su muestra en Vasari, porque precisamente quería saber de dónde salía este «triperío» con ecos de rock & roll. Me hizo acordar a los redondos, pero más barrocos.

Mauro me dijo que una obra es tan solo (o puede ser) el momento de una idea. Y que uno tiene a lo sumo dos o tres ideas en la vida. La idea entonces, vendría a ser un cuerpo de trabajo. Y es más, dice Mauro: «una vida se puede justificar con una sola idea». ¿Qué les parece? No hay que preocuparse tanto por tener ideas todo el tiempo sino más bien dedicarse a «redondear» la idea, una y otra vez. Amasarla para que tenga crías. Los invito a escuchar a Mauro y los dejo con la incógnita de escuchar su producción musical. Todo no se puede 😉