EXPONIENDO EL CAPITAL

En esta vida virtual que llevamos, varixs artistas empiezan a preguntarse por el tema de la «materialidad». Desde la academia también se lo están pensando. Todxs están pensando lo mismo. Yo, personalmente, que tengo «una vida hecha acá», siento un nivel extraño de saturación.

Quiero decir: hasta hace unos años tenía la compulsión a publicar en las redes sociales por lo menos una vez al día, y lo hacía. A veces dos, o tres veces al día. Pero desde hace un tiempo FB se ha convertido en un escenario donde me encuentro cosas desagradables, batallas perdidas, censura, gente que no quiero ver, noticias falsas. Y se me van las ganas. Tal vez sea que hace mucho estoy en esto y me estoy cansando. O tal vez a ustedes les pase algo parecido.

Muchxs me dicen que todo el mundo se está corriendo a Instagram y WhatsApp. Redes donde todo es más corto todavía! Todo es un toque y me voy. Si tengo que leer más de tres líneas seguidas de cualquier cosa, me empiezo a poner nervioso. Tremendo.

En medio de estas disquisiciones tuve la experiencia, como todos los años, de ir a Buenos Aires Photo, la mayor feria de galerias que se dedican a esto. Ahí había materia, y en su momento escribí varias notas en La Nación, y luego mi opinión en este blog. Para poner un ejemplo en las atípodas a Buenos Aires Photo, el sábado fui a ver una muestra que organizó Liliana Contrera en su estudio (fotos de arriba). Había que confirmar, te pasaban la dirección, y podías ir a pasar la tarde y mirar sus trabajos. Podías tomar mate, comer torta, charlar en el patio. Todo lo contrario a los «espejitos materiales» de BAPh, y de los «espejitos virtuales» de las redes sociales. Perdón por mis ejemplos siempre tan extremos e inadecuados. Me siento un criticón sin fundamentos, y un poco negativo, sobre todo con BAPhoto. Pero bueno, es para que tengamos un marco de referencia y conversar el asunto.

Lo que quería decirles es que las obras que vi en la muestra de Contrera son acerca de todos los conceptos que se están manejando en el mercado del arte local e internacional. Vi copias de época en papel de fibra, vi apropiaciones, vi objetos, vi experiencias novedosas en el montaje, vi arte profundamente político, vi experiencias que desafían los límites del medio. Una buena muestra. Y me pregunté: ¿Cómo es que este material no estuvo en Buenos Aires Photo? Tal vez la artista no quiera acudir al mercado, tal vez el mercado no la ha descubierto. ¿Ustedes qué dicen?