Fotografiar de ojito

Sigo metiéndome en la casa de mis amigos para charlotear sobre fotos, comida… celos! (si, se habla de todo) Todavía no encuentro alguien que me me cuente de la relación entre fotografía y música. Pena que W. Eugene Smith murió hace rato. Ese hombre tenía una relación extraordinaria con la música.

Pero no me bandeo. Ayer cené con Dalia (izquierda) y Fernando. Los dos se han convertido en fanáticos de la cámara estenopeica. Y sucedió después de ver la muestra del gran cubano/americano/italiano Abelardo Morell en el MNBA, que mencioné en este “glog”

En su momento, the negative man podría hacer un desastre con la fotografía de Morell, pero desde hace unos días lo tengo encerrado en el ropero. Si, lo muestro en las ferias y tertulias, y después lo vuelvo a guardar. Soy un alter ego del Doctor Caligari, y ya no sé qué hacer con el monstruo.

Fer me mostró su librito único de las bicicletas (hay una foto mia ahi!) y me contó que NO encuentra editor para tremendo proyecto colectivo. “Hay que aprender a gestionar por cuenta propia, y para eso tenés que creértela” le dijo el Dr Caligari a Fer, mientras ya íbamos por la tercera milanesa, sin prisa y sin pausa. No hay nada más rico que una buena milanesa con papas al horno y un buen vaso de… soda. 🙁

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Si se trata de gestionar proyectos, los pibes de DOT prepress, tienen todo. El ojo, el conocimiento, los fierros y las ganas. Hace uno dias estuve con Eduardo Perone, uno de los capos de DOT, y en menos de cinco minutos me mostró veinte modelos distintos de libros que hacen bajo el sistema conocido como “print on demand” pero que ellos lo llaman de otro modo que ahorita mismo no me acuerdo.

Pero si se trata de usar el ojo para todo, la estenopeica es el gran desafio. Porque en verdad uno no ve nada de lo que está encuadrando. Es el máximo placer que brinda. Pararnos frente al mundo que vemos e imaginarlo con una camarucha que después de un tiempo prudencial, nos contará que sabe de nosotros.