Fotos para toda la gente

Desde al 24 de diciembre empezamos un juego que se llama AtreVERSE. El título lo tomé de una tira de los años 90! 🙂

La idea principal fue compartir con ustedes una experiencia libre de los elementos habituales de cualquier certamen, convocatoria, muestra, curación, y todos aquellas cosas que hacen a la cultura de la fotografía de autor actual.

Todos sacamos fotos, sin más obligaciones que la de atreverse a encarar personas desconocidas por la calle. El retrato y el paisaje en dos fotos, cada día. ¿Qué más se necesita para conocer a quién estamos fotografiando?

Hace algunos años, mi querido amigo Juan Travnik me dejó una (entre tantas) hermosa enseñanza: «Cada vez me gustan más las fotografías obvias». Y tiene razón. La obviedad puede significar también falta de pretensiones, mirar directo a los ojos. Decir algo sencillo que todos entiendan. Un arte para todos

Y por eso mismo haremos una muestra en la calle. Cada uno pegará sus fotos en la pared y la puesta final será obra de todos, y de ninguno. Un verdadero cadáver exquisito

La obviedad de un rostro es tan solo reconocer la particularidad de esos dos ojos, la nariz, la boca, y el ovalo que las enmarca. Nada más, nada menos que eso. Y el paisaje, una linea en el horizonte, salpicada por simples o muy complejos elementos, pero una línea al fin y al cabo.

Para mi, esta experiencia fue reveladora. Decidí incluirme y jugar a la par de ustedes. Están mis fotos para que las critiquen. Yo quiero seguir aprendiendo!

Les propongo que comenten, aquí abajo en el blog, cómo está resultando esta experiencia de AtreVERSE, y suban la que ustedes consideren la mejor foto hasta el momento.

¿Quién empieza?

Fotos: (De arriba hacia abajo) Emmanuel Borao, Pamela Ghisla, Evelyn Smink, Solange Baques.