Disparen sobre el maestro

Pongo en Google: «grandes maestros de la fotografía». Los primeros que aparecen (hagan la prueba ustedes), son Irving Penn, Richard Avedon, Joseph Koudelka. Sebastiao Salgado. Pueden imaginar cómo sigue la lista. Ahora bien, si busco en Google, pero através de su propio navegador Chrome, el resultado es bien distinto!

De todas maneras, Robert Frank, Martin Parr, Araki, Moriyama, Shore, Eggleston, etc etc. no aparecen en los tres o cuatro primeros renglones de imágenes. No hablemos de Walker Evans, Atget

De esta comprobación se desprende que para ser gran maestro tenés que estar muerto preferentemente, haber tenido un altísimo grado de exposición pública, y,  sobre toda otra consideración, tener el «don» de ser popular. Si, popular como el beso de Doisneau, como la niña afgana de McCurry,

El domingo pasado mientras colgábamos la muestra callejera #AtreVERSE en Santa Fe, uno de los amigos que allí estaba me decía: «me gusta seguir el blog, y también comento, salvo cuando de nombres de grandes fotógrafos se trata. Ahi no puedo participar».

Me quedé pensando en lo que me decía el amigo/comentarista y me di cuenta de que, en mi caso por ejemplo, enfrento dos problemas:

1) A esta altura de mi vida, me resulta cada vez más difícil retener, y apreciar, nuevos grandes fotógrafos. Los hay, seguro. Pero no me duran nada en la retina, o en la memoria. Es tanta la cantidad de información a la que tenemos acceso, que sería necesario hacer un mapa de los grandes fotógrafos una vez por mes, y al cabo de un año llenaríamos una biblioteca con ese material. Necesariamente tendremos que recurrir a Google. Y Google, ya lo sabemos, nos brinda información «interesada». Es decir: a mi me dice algo distinto, o levemente distinto, de lo que le dice a un amigo /amiga en Santa Fe, o en Paraná, o en Bristol.

Entonces, como no compartimos exactamente la misma posibilidad de información, se hace muy difícil arribar a conclusiones válidas para todos. Y hacer comparaciones, que comparando se aprende!

2) Estoy cansado de los grandes maestros de siempre! y no piensen que soy irrespetuoso. Pasa que las cosas han cambiado mucho. La estética es otra, la forma de documentar, etc. En una palabra: la realidad no tiene nada que ver con lo que ellos vieron.. Entonces, ¿por qué todavía estamos mirando al mundo con los ojos de esos grandes del pasado?  

Les propongo que hagamos un ejercicio (y podemos repetirlo cada semana, si se prenden en el juego). Se llamaría: DISPAREN SOBRE EL MAESTRO 🙂 . Yo quiero, con ustedes claro, pegarle (cariñosamente) a los grandes maestros. Y desentrañar de ese modo «cómo verían hoy» si tuvieran la oportunidad de enseñarnos personalmente sus talentos con ejemplos concretos. ¿Qué les parece?.

Para comenzar la sección, les propongo el más difícil: Sebastiao Salgado. Un grande que está vivo y pisa fuerte. Les subo dos fotos de Génesis, su último gran trabajo. Y comenzamos la discusión acá abajo. ¿Quién empieza?