HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Les voy a contar una infidencia: en el grupo del Nano Festival (somos aproximadamente doce) solíamos hacernos una foto de grupo al finalizar cada reunión. Era un rito celebratorio, alegre, siempre algunx aprovechaba para hacer alguna broma y salir de la solemnidad endurecedora que se apoderaba de casi todxs.

Esa costumbre la fuimos perdiendo. Algunxs integrantes del Nano empezaron a negarse a salir en la foto, otros prometían que cuando ellxs dirigieran el Nano la foto grupal se acabaría, en fin. No nos sacamos más fotos en grupo.

Yo creo que este dato es en verdad un síntoma. Una señal de disgregación, de desacuerdo. O puede ser que yo sea un paranoico, y pase nomás que las chicas siempre quieren verse bien, y en la foto (selfie en modo automático) no pueden negociar ninguna pose.

Cambiando el tema, pero siguiendo con lo mismo ;), ayer estaba buscando fotos de indígenas. Buscaba mapuches, por las razones que ya imaginarán. Descubrí cosas muy interesantes que nos muestran claramente (en fotos) que el sistema de sometimiento, control, y en muchos casos exterminio de las comunidades originarias fue un plan de estado desde mediados del siglo XIX y hasta los años 40 del siglo XX. Como muestra nomás, este año se cumplen 93 años de la masacre de Napalpí en el Chaco.

Lo que me llama la atención , en los retratos grupales de los pueblos originarios es que la negociación habitual entre el fotógrafo y el que posa, está sujeta a variantes mínimas en las que el sujeto en verdad no se le da la chance de elegir. Tiene que estar ahí frente a la cámara. Así y todo, se pueden ver clara muestras de resistencia, aún en una situación tan desigual (arriba).

Por el contrario, y contemporáneamente, vemos retratos de grupo como los que hizo Paillet en Esperanza donde una familia posa de una forma cuidada e intencional. Si se fijan en la foto de arriba, verán que podemos identificar subgrupos dentro del grupo general. Como si hubiera alguna relación de poder que tensiona estos vínculos. Hay una clara subordinación al padre, si. Pero hay matices.

Si se fijan en la foto de los veteranos de la Batalla de Caseros (arriba), también contemporánea de las otras dos, los pobres guerreros nonagenarios, son dispuestos en fila, como si todavía estuvieran en la milicia. Sus rasgos aindiados son una señal de que probablemente hayan sido víctimas de las levas que en aquella época hacían que uno terminara peleando para uno u otro bando sin que nadie le preguntara su opinión.

Son tres ejemplos de fotografía grupal. No podría decir que se trate de retratos. Para que sean retratos, los fotografiados tienen que estar al servicio del grupo, que tiene un objetivo, y por eso se reúnen para la foto, pero cada uno conserva su  individualidad en pos de ese fin común. ¿Ustedes qué opinan?

Fotos: De arriba hacia abajo: 1. Nano Festival, edición 2014. 2. Luis Peña (o Kohlmann-Bourquin). «Yaganes», Ca. 1940. Archivo General de la Nación. 3. Fernando Paillet, Grupo de familia del Sr. Parrae, estanciero. ca. 1910. 4. Autor anónimo. Veteranos de Caseros que asistieron en Concordia el 1 de noviembre de 1920, al frente de la columna cívica organizada en homenaje al Gral Urquiza. Noviembre de 1920