Instinto y reflexión

Henri Cartier-Bresson decía que el dibujo es reflexión, mientras que fotografiar es intuitivo siempre. En el momento que dijo estas palabras, el gran maestro del arte sin artificios había decidido abandonar la fotografía y dedicarse enteramente al dibujo. La señora que boceta sobre una foto de Afghanistan de Paula Bronstein parece desmentir lo dicho por H.C.B. Tengo la impresión de que las imágenes de Bronstein son una consumada reflexión sobre este país que desde hace años vive en un permanente estado de sosobra, mientras que el dibujo de su admiradora solo puede asomarse a la superficie de esa realidad desoladora.

Durante la mañana, el italiano Ernesto Bazan, que vivió y fotografió en Cuba durante catorce años hasta que lo expulsaron, me decía que la fotografía, más que una profesión es una misión en la vida. Es el medio por el cuál uno comunica su visión sobre todas las cosas, hasta los avatares de la propia existencia. Una suerte de  autorretrato en permanente evolución.

Sigue el festival de fotoperiodismo aqui en Perpignan. Son incontables los debates, las muestras, las proyecciones. No se puede ir a todas partes al mismo tiempo! Hay que detenerse por un instante, tomarse un café en uno de los tantos bares que se extienden sobre las veredas. Mirar a la gente pasar,  ocupada en sus asuntos. Mirar detenidamente, y después fotografiar.