LA CULTURA DE LOS ICONOS

Un ícono es siempre una imagen. Y obviamente, en su origen no se trataba de fotografías. Los íconos eran imágenes de veneración religiosa. Así nace la palabrita. Durante una buena parte del siglo XX, el campo de la fotografía produjo algunas imágenes que se denominaron icónicas.

Luego, y desde hace ya bastante tiempo, estas fotos no se hicieron más. O si las hubo, se perdieron en el marasmo de fotos que nos entran hasta por los oídos cada mañana. Ustedes dirán, en los últimos diez años cuántas fotos de este tipo se han hecho, y cuáles son. ¿Las pueden subir a los comentarios de esta nota?

En estos días vi, chiquita y sin firma, en la versión online de Página 12, una foto que me hizo pensar nuevamente en la tremenda fuerza de algunas imágenes que el público convierte en íconos, signos de una época, o de un tema en particular. El autor es Joaquín Salguero, y tuvo una muy buena difusión en las redes sociales. Vi otras excelentes también del gran Pepe Mateos. Pero esta tiene para mi características especiales.

Me di cuenta, hojeando el excelente libro de Eduardo Longoni que se presentará dentro de poco en la Feria del Libro, que las fotos icónicas tienen en común algunos aspectos que se repiten una y otra vez desde tiempos inmemoriales, y que tienen tal fuerza en nuestra cultura que son los que hacen que nos identifiquemos inmediatamente con ellas.

En esta nota les subo algunas de Longoni, de Marc Riboud, de Annie Leibovitz, etc., y  les pregunto:

¿Cuáles son los factores que hacen de una imagen, un símbolo de su época?