Las fotos de domingo: la contemplación de un golpe

Si alguna vez fueron agredidos fisicamente, sabrán  que las oportunidades de preveer el destino exacto, y la intensidad del impacto de un golpe son casi imposibles de preveer. El cuerpo y la mente tienen una cantidad de recursos incorporados. Hay quien los tienen muy desarrollados y despliega una respuesta inmediata de defensa, que en algunas ocasiones es, al mismo tiempo, un ataque. Otros esperan, perplejos, con su sistema defensivo convulsionado y sin dirección.

Las fotos de domingo son dos golpes. El primer golpe es una imagen de Myriam Meloni, de la muestra Frágil, que todavía  pueden ver en el TMGSM. El segundo, una foto de Richard Mosse, de su trabajo «Nada que declarar».

Myriam utiliza el lenguaje y la metodología del fotoperiodista. Largo trabajo de aproximación al tema, Cobertura minuciosa de todos los aspectos de la vida de los personajes que retrata. Construye una historia con el ensamblaje de una cantidada de fotografías. En lo formal, el contraste, la saturación del color, la utilización de diferentes lentes para dramatizar aún más las situaciones retratadas.

Richard Mosse es un especialista en lo que ahora se da en llamar «aftermath photography». Fotografía los restos, el campo de batalla, la ruta abandonada, los efectos personales. Sus fotografías son naturalezas muertas donde todavía se puede oler los cuerpos que por allí transitaron.

 

Dos formas de golpear. La primera no deja respirar en la progresión del drama. La segunda, se transforma en un flujo angustioso que se inicia en el centro del estómago y se expande a todo el cuerpo, y nos deja sin defensas.

Helen Zout, por su parte, acude a la reflexión. Sus fotografías no son golpes. Es la reconstrucción minuciosa de la larga trayectoria de un impacto que ha provocado un dolor histórico.