La foto de domingo… y los que no están

de gracia 10

La historia la escriben los que pintan. Este iba a ser el título de este post que ahora mismo, al comenzar la tarde del domingo, comienzo a a escribir.

Fue lo primero que escribí ayer, luego de visitar la muestra Argentina 1848-2010: Imágenes e historias, en el Centro Cultural Recoleta. Hicieron falta tres salas enteras para albergar un curioso contrapunto entre fotografías, pintura y escultura en el período citado.

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Salí impactado por el punto final ideado por la curadora Diana Wechsler, una obra de Oscar Bony titulada «Utopia». Es un pequeño marco recargado de adornos, oscuro e impersonal. Enmarca nada más que la palabra UTOPIA escríta en letras de extencil. Un vidrio atravesado por tres certeros balazos cubre el texto. La pieza es, tal vez, la más pequeña de todas las obras de la exposición. Me disgutó muchísimo semejante declaración. Me pregunto si todos los autores allí reunidos, vivos y muertos, estarán de acuerdo con esta lectura de la historia argentina.

08_luis_felipe_noeEn todo caso, no es grave. El recorrido de las obras está muy bien pensado. Me encantó el siglo XIX en fotos. Un hallazgo. En el siglo XX la colección empieza a caer en calidad, y en discurso. ¿Por qué?. Nadie puede dudar de la obra de Luís Felipe Noé, o de León Ferrari (su dibujo encabeza este post). Pero no está Berni!. ¿O tal vez algún pintor más reaccionario del siglo pasado no hubiera sido también representativo de nuestro tiempo?.

Las fotos del siglo XX y XXI son periodísiticas. Salvo las increibles imágenes del microcentro porteño que hizo Juan Travnik en el 2003, y la ya emblemática foto de la madre y la hija en la plaza de Adriana Lestido. Ahh! y de la foto del escrache en La Plata de Helen Zout. La gran mayoría de ellas son buenas, pero están al servicio de  un discurso, una opinión. La de la Fundación MAPFRE. Y está muy bien que así sea. Y está rebien que yo haga una lista de las que debererían estar y no están.

Anoto: bien por las fotos de Quique Rosito, Guillermo Loiácono. Las de Jorge Aguirre no son las mejores de esa época. ¿Y no falta algún Calviño ahi?

La historia la escriben los que pintan. Porque los que fotografían no pueden manejar su discurso  en forma tan independiente. Siempre dependen de aquello que tienen por delante. Y no pueden saber en que parte de la pared, y junto a quién terminarán colgados.