La foto que no duda

No estoy seguro de nada. A medida que pasa el tiempo uno va perdiendo sus certezas. The Negative Man (mi otro yo, o mi mitad, como más les guste) está en la misma. ES un superhéroe pero a pesar de su increible fuerza (negativa) es la escoria de un sistema que no lo comprende. The Negative Man es un hombre que duda.

Pero no es de Larry Trainor de quién quiero escribir este lunes perro. Les quiero contar de un fotógrafo que no duda. Y no por orgullo excesivo o vanidad (que tanto abunda en este medio). Rafa Calviño es certero en las fotos que nos muestra en La Calle. No quiero saber qué otras hay antes y/o después de las que finalmente copia y somete a la consideración del público. Pero cuando uno ve una foto de Calviño, comprueba dos cosas: 1) Es de Calviño, y 2) Nadie más puede haber visto semejante cosa. Sólo Calviño.

Me ha pasado (en el pasado!) de salir de excursión fotográfica con el Rafa. Y pude comprobarlo. Lo que él ve, solo existe  en su retina! Si amigos mios! No se pierdan esta muestra que inaugura el 25 de junio en la Biblioteca Nacional. Rafa educa y ayuda con sus fotos. Uno aprende viendo sus temas sencillos, sencillamente fotografiados, pero nunca vistos. Es alarmante, si ya todo se ha visto!. Pero Rafa encontró a ese perrito acorralado por tan extraña jaula, o la cunita vacía como monumento a la ausencia, o esa familia que mira impávida, casi agradecida, al colectivo que se aleja. Si Calviño vió, todos pensamos que es posible ver nuevamente. Y por eso mismo ayuda. Nos sentimos parte de su talento tranquilo y revoltoso. Apaisado (¿apaisanado?) y peleador. Sus imágenes nos descubren el secreto que todo el mundo sabe pero casi nadie entiende.