La historia de su madre

Susana Girón no soñaba con ser fotógrafa. Su profesión era la educación física, y su forma de vida, una agencia de turismo asociada con su hermano.

“Yo llegué a la fotografía ya de grande” dice Susana mientras caminamos por las calles de San Miguel de Tucumán. Susana lleva siempre colgada en bandolera una Canon 5D con un lente fijo de 35 mm. “Es lo que uso la mayoría de las veces en todos mis trabajos”, dice

“Lo principal son las historias y no los fotógrafos” Es imposible tener una vida normal con esta profesión. Un día estás aquí, y otro ya cambiaste de pais, y no sabes cuándo vuelves”. Lo único que me preocupa es mi mochila con mi equipo y mi computadora. Siempre las dejo al cuidado de los dueños de los hostels, y siempre llevo encima mi pasaporte, y mi Canon.

Susana está en la Bienal Argentina de Fotografía Documental de Tucumán exponiendo su trabajo Legados. Y también participa de la revisión de portfolios y ha dado una charla junto a Mayra Martell.

“Una buena manera de empezar en el fotoperiodismo es ir a las revisiones de portfoliios. Yo todavía lo sigo haciendo. Te da la oportunidad de tener una opinión seria sobre algún proyecto al que todavía no le has encontrado la vuelta. Y por sobre todas las cosas, es una oportunidad para conectarte con publicaciones y editores. Para mi los mejores han sido Paris Photo y Arles.

Hace poco tiempo Susana (en la foto de abajo) fundó junto a unos pocos colegas un colectivo, sobre el fundamento de sus ideas en común acerca del fotoperiodismo. Con la finalidad de huir de las historias trilladas y reivindicar el valor de lo cotidiano, Blue Photo se propone compartir gastos de organización y sin ninguna sede física se mantienen en contacto y actualizados gracias a una asistente a tiempo parcial, que se ocupa además de gestionar nuestros sitios, tramitar las becas y aplicar a los concursos, gestionar los cobros.

La forma cooperativa es una de las maneras de encontrar tu propia manera de encarar tus proyectos. Con los trabajos de largo aliento no ganas dinero, pero si prestigio y presencia en los festivales. Eso te conduce a los encargos más cortos pero bien pagados. Hay que estar siempre en movimiento. En esto no se puede parar nunca.

“Legados (las fotos que ilustran esta nota) nació cuando quise conocer cómo eran las mujeres en la época de mi abuela, y en dónde reconocía yo ese especial cuidado que esa generación ponía en las relaciones familiares. Mi abuela murió cuando yo tenía un año. Asi que la única manera de saber más era através de mi madre, y de sus hermanas. Al principio quise hacer algo más amplio y fotografiar a sus contemporáneas en el pueblo, pero después me di cuenta que la historia estaba en mi propia familia. El proceso fue largo y de una gran ternura. Pude rescatar la invisible relación que había entre diferentes generaciones de mujeres en mi familia. Deshilvanar esa tierna historia fue a veces una tarea dolorosa”.

“Es el proyecto que mas me gusta, y el que ningún editor quiere comprar !”