La invención de un sueño

Ayer, un amigo me preguntó: ¿Qué fotógrafo inivitarías para que haga una muestra en el Faena Art Center?. Jeff Wall, dije sin dudar. Y al instante me pregunté por qué no había ni mosqueado al nombrarlo. Después pensé:  Me gustan mucho las fotos de Wall y me hago pis por ver una muestra suya en Buenos Aires, pero no estoy seguro de que el Faena sea el lugar adecuado. ¿Ustedes qué piensan? Tengo que contestar rapido y hacer una propuesta. Esto no es ficción amigos. Es rigurosamente cierto.

Estaba con mi amigo en el StarBucks de Tucumán y Bouchard tomando un té de mango y una tarta de manzana. Él, de copión se pidió lo mismo que yo. Y se clavó igual también. Todavía me temblaban los dedos imaginando su famoso Double Self Portrait, de 1979 (arriba)  pero no colgado  en el Faena. Más bien lo soñaba en el Museo de Bellas Artes, con entrada gratis. Me gusta! Si. a este sueño le pongo unos cuantos «me gusta», me dije mientras miraba una borra no del todo identificable en el fondo de la botellita de té.

Soñar no cuesta nada, pero intentar cumplirlos los sueños… eso si que puede tener un precio alto. Y acá cambio el rumo de la charla y les pido que reflexionen sobre la foto que les muestro de Jeff Wall. ¿Ya?. Bien, ahora miren la foto que les cuelgo aquí arriba. Se titula «Time to lose and time to seek», y es de Dina Bova (Israel)  Es parte de la Bienal Internacional de Fotografía Artística y Documental. Un evento creado  por el argentino Julio Hardy. Pasen y miren las fotos. Tanto en algunas de las fotos de Wall como en muchas de las que se verán mañana en el Borges, hay «manipulación». Palabra maldita en el lenguaje de muchos autores que conozco. Yo le apunto unos cuantos «me gusta» a la obra del canadiense. ¿Y Ustedes? Queda abierto el debate