La memoria del dolor

La muestra del noruego Bjorn Sterri es la primera a la izquierda, cuando uno entra al pasillo que conduce a las salas de la planta baja del Centro Cultural Recoleta. Ocupa dos espacios rectangulares. En el primero, la serie de fotos blanco y negro Fotografías Familiares 2001-2007, se ve a Bjorn y su mujer Alejandra, sus hijos, el paso del tiempo. Lo de siempre, la belleza de la naturaleza y una familia. Algunas imágenes me inquietan pero no me detengo. Me molesta la iluminación del lugar. Las fotos son chiquitas, excelentemente copiadas!, pero se pierden, son manchas en el blanco de las paredes. No estoy concentrado!  No es forma de ver una muestra. Estoy pensando en cualquier otra cosa?. Camino a tientas y no intento comprender. Estoy paseando!

Sigo hacia el final de la primera sala y doblo a la izquierda. Este espacio es un rectángulo más finito, casi un pasillo pero que no conduce a ningun lado. A mi izquierda, ventanales. y a la derecha  fotos cuadradas grandes, sin marco, colgadas con unos superclips negros. Aqui la cantidad de luz me hace entrecerrar los ojos (soy un poquito fotofóbico :)).  La serie es en color, La Memoria del Agua, y  termina en una  foto que aparece sola, al final del pasillo. Es el rostro de Bjorn arrasado por el llanto, que mira a la cámara que él mismo dispara . Sostiene la mirada a duras penas y la boca se le arquea en una expresión de dolor incontenible.


Me quedo ahí parado. A unos tres metros de distancia. No puedo continuar viendo las fotos que aparecen a la derecha. Apunto mi cámara hacia la imagen de Bjorn llorando. Disparo una, dos fotos. Estoy lagrimeando como un pavote. Retrocedo, avergonzado, vuelvo a la primera foto en blanco y negro. Necesito indagar en la memoria de ese dolor.