La moda de documentar

Hace falta una mínima chispa. Y luego se propaga el comentario, la nota, el txt del blog, o lo que sea esta chorrada. Sale de una amigos mios, y perdón por los horrores gramaticales, dramaticales, ortográficos, etc. Sucede que no «dejo descansar al texto» (me han dicho mis editores). Le pego con clips los hipertextos, le pienso un título, y sale con fritas… y se nota! Ahi va: el tema es la fotografía de Moda…

Hace unos años leí un texto de la revista Life acerca del género documental donde afirmaban que la fotografía de moda no es documental. «No NO ES documental». Siempre me quedó picando esa definición tan tan talibán de estos pibes que inventaron (dicen ellos) el género doc.

El lunes, B me pasó una nota de la gran flauta de Steven Meisel, quién a mi modo de ver hizo cosas muy bellas con un angular a principios de los 80s. Ni Avedon se atrevió! Yo les pincho algunas fotos de esta producción del Vogue Italia en 2005 y ustedes me dicen si es, o no es documental. Y si no están seguros miren lo que Steven acaba de publicar

No es que me interese tanto clasificar los géneros en la fotografía -mentirita, sí me interesa 🙂 , pero no me gustan las definiciones  fundamentalistas. Por ejemplo, Martin Munkacsi era un reportero gráfico húngaro que terminó haciendo moda en Nueva York. Y revolucionó el género, más allá de influenciar, con una sola foto, toda la obra de Henri Cartier-Bresson. Pero, ¿a qué viene esto? preguntarán ustedes. Y yo digo: Munkacsi era un fotógrafo de prensa pero además, un gran documentalista. Simplemente siguió haciendo lo que mejor le salía: fotos de goles! Pero en la fotografía de  moda necesitaba la acción de las escenas deportivas. Asi que las modelos tuvieron que empezar a mover las patitas y no ser taaaaaaan sofisticadas. Sus imágenes de chicas en traje de baño a los saltos en la orilla del mar, los ángulos inesperados (casi casuales), el uso de la luz disponible y no la parafernalia de faroles que usaba Edward Steichen, coincidió con un momento especial de la mujer en los años 30. ¿Cuál era ese momento?…. Hummm, me acuerdo de el Crack Up

Buehhh… En definitiva, fue un documento de la época. Y ahora es más evidente todavía. ¿Por qué? Porque una foto siempre es documental y con el paso del tiempo aumenta aún más esa carga «indicial», diría Franciso Alonso Martinez en su librito (se los recomiendo) Documentalidad y artisticidad en el medio fotográfico. Si, el título no es lo mejor de este libro, ya sé. Pero me encanta ese término «indicial» y lo quiero usar mucho de ahora en más 🙂

Amigos, hoy estoy hecho un emoticón medio desorientado. Termino este comentario lleno de preguntas sin respuesta y con afirmaciones más fundamentalistas que las que critico. Sepan disculpar y les pido un favor, ¿me aclaran un poco las ideas? Los miércoles mi cabeza está todavía atascada en el fin de semana, y no arranco, no arranco.