La montaña me mira

La montaña se mira, o se sube. Decía un nepalés. Él prefería mirarla. Entiendo su elección. Escalar un cerro requiere esfuerzo y preparación (cualquier cerro). Y sobre todo, persistencia. El nepalés no necesitaba ninguna de estas tres cosas. 🙂

W. Eugene Smith se autodenominaba idealista. Como buen free lance que era, él subía su propia montaña cada mañana. Y tenía una persistencia formidable. Los fotógrafos son una raza aparte, ya lo dijo Gandhi (mientras pensaba en uno en particular). Y yo creo que la montaña que elije el fotógrafo es del todo singular. Es un cerro engañoso. No se sabe la altura que tiene, y mucho menos el clima que lo condiciona.

Conozco algunos fotógrafos de gran vocación. Para mi, son artistas. Y pienso además que no todos los artistas que practican (muy bien) la fotografía, son precisamente fotógrafos.

Ser fotógrafo es «algo más». Es estar en un umbral más difícil todo el tiempo. Les cito algunos ejemplos que para mi son emblemáticos: Jorge Saenz, Rodrigo Abd, Alec Soth, Martin Parr, Mariano Brizzola, Leandro Piñeiro.

Cómo verán, estos autores tienen diferentes niveles, diferentes edades, escenarios, experiencias. Pero para mi, coinciden  en ese punto de compromiso con la herramienta que es indicio de excelencia. Más allá de las buenas o malas fotos que hagan en determinados momentos. Yo hablo de trayectoria. Por que ya la tienen, o porque la están recorriendo a paso firme

Les pregunto amigos, amigas:

1. Están de acuerdo en que «ser fotógrafo» es algo más todavía que «ser artista»?

2. Ustedes mismos, ¿están dispuestos a subir esa montaña que es la vocación de una vida?

3. Postulen tres nombres (que no haya mencionado yo) para esta categoria que les propongo

4. Y finalmente, ¿En qué etapa de sus carreras se encuentran ahora?

Pufff! complicado el post

Fotos: (de arriba hacia abajo) Martin Parr, W. E. Smith