La noche de antaño

Hace un rato, mientras tomaba un café en un barcito de Plaza Colón, un gran amigo de aquí me decía que la fotografía de prensa está muerta y que más temprano que tarde todos los diarios, en la búsqueda desesperada por sobrevivir, adoptarán la política del Chicago Sun-Times y echarán a sus fotógrafos y comprarán muchos iPhones.

La visión realista y descarnada de mi amigo me hizo recordar la última noche que pasamos en Arles. Qué noche la de antes de anoche!

Porque el viernes fuimos mis amigos y yo (abajo) a Salin-de-Giraud por “La Noche del año”, la jornada final de la primera semana de Le Recontres d´Arles 2013. 14 sitios de proyecciones al aire libre, donde medios, agencias, revistas, diarios y emprendimientos varios de Europa presentaron sus trabajos del año.

Nos costó encontrar el pueblito, y tuvimos que esperar 50 minutos para subir el auto a un ferry que nos acercara. Cuando llegamos, una multitud de jóvenes andaba de aquí para allá, en plena oscuridad, recorriendo las proyecciones. Y lo más importante: no eran solamente los fotógrafos que participaban del festival. Gran parte de los concurrentes eran familias de clase media, jóvenes, viejos, gente con su perro, paseantes ocasionales que aprovechaban los puestos con comida a bajo precio y una buena cerveza tirada, y el fresquito veraniego de este pueblito mínimo casi sobre el mar.

Vuelvo a la charla con mi amigo, mientras me pedía un café cortado que estaba demasiado fuerte, mi amigo dijo: “¿Tal vez la única salvación para los fotógrafos de prensa sea el arte?”…” En tal caso quedarán bien pocos que puedan destacarse para lograr un precio en el mercado.”

Si me fijo en algunos de los grandes fotógrafos que vi durante la semana que pasé en Arles, pareciera que hay lugar todavía para los fotógrafos documentalistas y para los que se van más para el lado del arte puro. Por ejemplo: ¿Qué de común entre Michel Vanden Eeckhoudt (encabezando este post) e Hiroshi Sugimoto? (arriba).

Y ni hablar de la muestra de Cristina de Middle (arriba), que el año pasado ganó el premio de la revisión de portfolios con su trabajo “Los Afronautas”. ¿ES arte?, ¿Ficción?, ¿Documento?. Pero lo más importante: ¿Tiene mercado?.

Tengo tres ejemplos, una opinión pesimista (la de mi amigo), mi propia opinión (que es bien optimista), y me encantaría saber la de ustedes. Los invito a seguir la charla aquí o en el blog..