La percepción es una moneda de dos lados

Qué difícil elegir lo que a uno más le gusta. A mi, cuando me invitan a un banquete, se me va el hambre. No puedo ponerle onda y comer todo lo que está «a pedir de boca».

Buenos Aires Photo es siempre, hablando de comer, un banquete difícil de digerir. Hay que ir varias veces hasta que no haya nadie para saludar (porque están todos saludados), y haciendo abstracción del movimiento y del ruido, «empezar a mirar» las obras.

En algunos espacios es complicado mirar. Hay mucho y muy mezclado, como en un bazar. En otros, la sobriedad invita a detenerse. Además, en esta edición 2015 hay muchos objetos. La bidimensionalidad ya no alcanza. Las hibridaciones tampoco alcanzan. Ahora hay que ponerle cuerpo a las fotos.

Hoy cierra la feria. Les propongo que suban a los comentarios las  tres obras que más les hayan gustado. Quiero decir: las que, de haber tenido dinero, se las hubieran comprado y llevado en el acto para colgar en sus casas. Yo les subo las tres mías. Ustedes suban las suyas y lo vamos comentando.

¿Quién empieza?

Fotos: De arriba hacia abajo: Treated like Flowers, de Nicolás Franco. Oveja Negra. De la serie En Patagonia, de Marcela MagnoMoisés, de Mariela Sancari