La porción mágica

Lisette Model siempre les decía a sus alumnos: “No dispares hasta que lo que estás fotografiando no te pegue directo al estómago”

Hace ya muchos años que tengo una gastritis crónica, y de vez en cuando me aquejan algunos dolores de estómago que me pueden quitar el sueño. Y tengo que decirles que mi producción de buenas fotos no va a la par de mis pequeños sufrimientos. Me la paso buscando, si. Pero no es fácil aceptar la idea de “recibir un golpe” y sus consecuencias…

Acabo de escuchar en una charla/presentación, aquí en el diario, acerca de cómo tener ideas originales. Y han dicho que mejores descubrimientos a veces vienen de alguien que no está involucrado con el tema a resolver. Esto me hizo recordar una fórmula que alguna vez leí y que me quedó grabada:

Una primera idea + una nueva perspectiva x dosis de intuición = 🙂 🙂 🙂

 

Al igual que Don Draper yo no creo que las buenas ideas puedan expresarse con un PowerPoint. Asi que me puse a pensar, mientras se me caía alguna lágrima,  cómo habrá funcionado el cerebro de Horacio Coppola en las épocas en que hizo tan variados, y a veces disímiles, experimentos con la cámara (arriba). ¿Qué grado de importancia tenía en su método creativo (si, método, todos tenemos métodos) la educación que había recibido en Alemania?. O complementariamente, tal vez, ¿era más importante la vocación que le había infundido su hermano mayor?

Y cambiando de fotógrafo, pero siempre pensando en la creatividad, ¿Qué es lo que pasa con un autor que es super creativo al inicio de su carrera, y que cuando llega a la madurez… pareciera que se le vació el tanque? Qué hubiera sido de Basquiat si hubiera superado la barrera de los 30 años?

No quiero llamar a este espacio a TNM; ustedes saben, ese fulano se ha retirado… Hans Michael Koetzle me refería hace poco cuánto lo había sorprendido ver la última muestra de Thomas Ruff…(arriba). ¿Ustedes qué piensan?

¿Es cierto que nuestras mejores imágenes son las primeras? Pufff! no paro de hacer preguntas. Es que las certezas funcionan más con TNM!

No hay poción mágica para la inspiración; pero sí porciones! Un juego de variables en las que la buena combinación de educación, buenas influencias, valor para “recibir golpes” y una dosis temeraria de persistencia, pueden lograr resultados sorpendentes. Ha nacido The Positive Man!