La rueda de la fortuna

Esta mañana asistimos a un dueto de muestras fotográficas. Asia Serendipity (arriba) por un lado. y a la vuelta de la misma galería (los inmensos salones subterráneos del Teatro Fernán Gómez), el increible documento de The Factory de Andy Warhol a través de las pruebas de proyección de las más de 100 películas que rodó entre 1966 y 1968, (abajo).

Y digo dueto porque fue clara la intención de PhotoEspaña al ubicar en un mismo lugar dos ejemplos tan opuestos de lo que más gusta en la fotografía actual. La experimentación sin límites, y el documentalismo minucioso, apoyado en la investigación histórica.

Me fui al diccionario para recordar el significado de serendipity! Estoy seguro ahora que la serendipia es sinónimo de fotografía. No hay foto que no contenga algún resultado imprevisto. Y el talento está en reconocerlo y ponerlo en valor (como se dice ahora). Porque claro está: cualquiera puede fotografiar, pero no todos pueden mirar… después.  Arriba: una foto de Yuki Aoyama, de la inquietante serie «Encubierto»

En este clima creativo de mucha serendipia! Nos fuimos a la monumental exposición del artista cubano Carlos Garaicoa. El título de la muestra: «Fotografía como intervención». Carlos no se reconoce como fotógrafo, pero casi todos sus trabajos están impregnados de fotografías. Reconstrucciones de avisos murales de la Habana Vieja situados junto a fotos enormes de esos mismos muros donde no se sabe cuál refiere al original (arriba). Extraños paisajes tallados en telgopor. Pequeñas fotos impresas sobre huesos. Maquetas desplegables. Textos sobreimpresos sobre fotos de carteles de propaganda. Grabados con rayo laser. Ninguna técnica queda fuera de la experimentación de este increible artista que verdaderamente interviene sobre todo lo que mira, lo tranforma en obra, lo vuelve a intervenir. Serendipia en estado puro