La sutil diferencia

Las fotografías del holandés Jan Grarup sobre los desplazados en Darfour irradian luz. Desde el empecinado uso del blanco y negro (tan popular entre los jóvenes fotógrafos que se dan cita en el festival de Perpignan). Grarup consigue, mediante una sofisticada técnica de impresión transmitir el doloroso silencio en el que se encuentran casi dos millones y medio de personas que huyen de la guerra civil.

Cientos de aspirantes a  fotógrafos de Europa y Estados Unidos deambulan con sus portfolios por el centro de prensa y los stands de las principales agencias. Se los nota por tres detalles: 1) La enorme ansiedad en sus rostros. 2) Una pesada mochila en las espaldas. y 3) una, o varias, carpetas negras que abrazan amorosamente.

La mayoría llevan reportajes que han hecho en Asia, Africa, algunos de Medio Oriente (No veo argentinos mostrando sus trabajos!!!). No termino de enterarme si eligen esos puntos en el planeta, por que quieren mostrar esas realidades tan extremas,  o simplemente por la búsqueda de aventuras que no encuentran en sus propios paises. Paul Strand decía: “el mundo entero puede estar en el jardín de tu casa”. En todo caso, estos fotógrafos tienen mucho tiempo por delante para apreciar la sabiduria de Strand (que además ya tenía 70 años cuando dijo eso!). Mientras tanto, hay que buscar la sutil diferencia que destaca una buena fotografia no importa lo exótico que resulte el tema.