La verdad sutil

En el buenísimo blog Conscientious leo un artículo acerca de los retratos aburridos de Thomas Ruff (arriba). Siempre me pregunté por qué los habrá hecho. ¿Para qué empeñarse en “no decir nada” acerca de esas personas? No entiendo esa vocación por el silencio visual. Lean el artículode Joerg Colberg, vale la pena.


Aquí arriba les cuelgo la foto de Avedon que Colberg utiliza para contrastar su comentario. Es cierto que esta foto de Chan Marshall tiene un montón de comentarios visuales… más algunas cosas que yo me imagino de ella. ¿Y que el retrato de Ruff es aburrido?. Sin leer más ni googlear nada, me pongo a pensar (y les pido ayuda!) en una lista:

1. NO sé nada acerca del señor fotografiado por Ruff. La foto tampoco me deja enterarme. NO muestra. La chica de Avedon es bien atractiva. Hay una cantidad de elementos, el cigarrillo, el pantalón abierto!, la inscripción en la remera, el gesto, etc. Pero pienso: Tampoco sé nada acerca de ella. Salvo lo que allí se muestra

2. La foto de Avedon es más fácil. La de Ruff es más enigmática

3. Técnicamente son las dos muy buenas.

4. Conozco la obra de ambos autores. No puedo evitar este conocimiento cuando veo las dos fotos. En ese contexto, la foto de Avedon me parece una de las más pavotas que le conozco. Y la de Ruff, puesta en el contexto de su extensa serie de retratos, me impresiona. Me la deja picando!

5. No pienso que haya que hacer fotos “inexpresivas” para hacer arte en fotografía. No colgaría ninguna de las dos imágenes en una pared o en un museo. O si, bueno. No sé. Si no fuera por el cartel de los autores, no sé. ¿La verdad? Si, las colgaría…

6. Tendría que ocuparme en saber quiénes son Chan Marshall y S. Ergolovitch antes de hablar tanto de sus retratos.

7. Puedo hablar lo que quiera de estos retratos aún no sabiendo quién coño son estas personas.

8. Mejor comentan ustedes, yo tengo que seguir en la fábrica….