LADRAN SANCHO!

Me gusta la sabiduría de los lugares comunes. Los refranes que pasan de generación en generación y siempre son actuales. Me gusta también este que sirve de título a esta nota porque es un grito de esperanza y de acción. El Don Quijote sabía de lo que hablaba, pero necesitaba de un interlocutor (Sancho Panza), una audiencia, como se dice ahora.

La columna publicada hace unos días en el diario La Nación (del que formé parte durante casi 30 años en diferentes etapas de mi vida profesional) donde se menoscaba la profesión del reportero gráfico utilizándola como muletilla para describir  desde la ironía (mal entendida) la situación política actual, no merece más comentarios que el comunicado que la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina emitió en su momento.

Hablemos mejor de para qué sirve el trabajo de los reporteros. Lo que nunca pueden terminar de controlar los grandes medios, a la hora de maquillar u ocultar hechos de gran importancia para la ciudadanía, son las fotografías. ¿Por qué? La respuesta está en la esencia técnica del medio cuya ambigüedad es incontrolable y al mismo tiempo en el tipo de mentalidad que el amor por esta técnica genera en el que la practica. Para el fotógrafo de prensa la curiosidad está primero que la línea editorial, siempre. Para lograr una buena fotografía de un hecho importante hay que estar en el lugar. No se puede fotografiar «de oidas», o citando fuentes inexistentes. Y por último, lo más importante: el primer editor del fotógrafo es el fotógrafo mismo. Al volver a la redacción los jefes verán sólo lo que el reportero gráfico en la calle decidió mostrar.

El sábado estuve en una charla muy interesante donde se discutió la actividad de diferentes colectivos de fotógrafos que están produciendo información «alternativa» a la que brindan los grandes medios nacionales. El debate tuvo lugar como una de las múltiples actividades del Primer Encuentro Internacional de Fotografía y Derechos Humanos  «Derechos en Foco» que organizó un grupo de trabajadores de la ex-ESMA.

Sentí un gran alivio al comprobar que hay una cantidad de profesionales (no solo fotógrafxs) que están pensando y accionando nuevos modos de producir y hacer circular información alternativa a los grandes medios (¿o no es alternativa?). Pero también me preocupó el grado de ingenuidad con el que se plantean algunas estrategias. Me sorprendió que esos colectivos no se den una política para lograr la colaboración y experiencia de los reporteros que están dentro de los medios. Afortunadamente, existen este tipo de debates y entiendo que la confluencia se va a dar, tarde o temprano. El ejemplo de Rodolfo Walsh  y su agencia ANCLA.   es una referencia obligada y nunca se lo mencionó durante el debate.

En todo caso estamos cabalgando, se nota en el aire! por eso será que ladran tanto.

Fotos: Enrique Rosito, «El general Menéndez ataca a un grupo de manifestantes, 1984». Pepe Mateos, «Asesinato de Maximiliano Kosteki y Dario Santillán, 2002»