LAS TETAS DE VIVIAN MAIER

Ayer fue un gran momento para la fotografía local. Por primera vez, una muestra de la ya mítica Vivian Maier se inauguró en FoLa. Gastón Deleau lo logró antes que nadie. Y estoy seguro de que eran varios los interesados en traer sus fotos a Buenos Aires.

En FB, amigos y conocidos han expresado su admiración incondicional por esta mujer que, según dicen, supo capturar el espíritu de su tiempo y mantenerlo intacto, congelado diríamos, en sus imágenes para disfrute del público mundial (no exagero).

Ahora bien, yo me propongo «destetar» el mito Vivian Maier, que está basado más en la extraña y casual historia por la cual sus fotos se hacen públicas, con el agregado de su todavía misteriosa personalidad, y que hace que sus fotografías aparezcan como mejores de lo que son. Lo digo así nomás: LAS FOTOS DE VIVIAN MAIER NO SON TAN BUENAS QUE DIGAMOS.

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En el slideshow de arriba les subí cinco fotos de Vivian, seguidas cada una por otra foto de parecida temática y de más o menos la mísma época, incluso la misma ciudad, pero hechas por contemporáneos suyos. Ustedes adivinarán enseguida quiénes son los autores con los que yo comparo caprichosamente a Maier.

A partir de esta comparación (odiosa como todas las comparaciones 😉 ), yo concluyo lo siguiente, y los invito a discutirlo conmigo:

  1. Las fotos de Maier son fotos sueltas. Son buenísimas, claro. Pero no  son parte de un trabajo en el que ella haya «dicho algo» acerca de lo que veía.
  2. Formalmente, no era innovadora como sus contemporáneos, que si pasaron a la historia como grandes transformadores del lenguaje fotográfico.
  3. Carecía de intención. Y eso, cuando hablamos de arte, es una condición indispensable.
  4. Los colegas con los que la comparo luchaban por un lugar en el medio fotográfico, artístico, editorial. Ella se dedicaba a otra cosa, ocultando su verdadera vocación. No se la jugó.
  5. Sus temas eran los mismos que trajinaban las decenas y decenas de fotógrafos que callejeaban en esos tiempos (y ahora también!), pero dudo de su carácter universal en sus mejores imágenes. Más bien son anecdóticas y nada más.
  6. Si ella hubiera tenido visibilidad en esa época (muestras, publicaciones, etc.), sus fotos hubieran cuadrado perfectamente con la imaginería del establishment: sensiblería, impacto y buena técnica. Seguro que conseguía trabajo enseguida.
  7. Todo lo que vemos ahora de ella, es producto de la visión de sus curadores eventuales. Tal vez Maier no se proponía otra cosa que pasar el tiempo y satisfacer su mentalidad obsesiva.
  8. Tengo tres libros de Vivian Maier.
  9. Los grandes fotógrafos de la historia, salvo Atget y alguno más, es porque se lo propusieron y lucharon.
  10. Todo lo que aquí digo es para empezar a atemperar la envidia que me producen sus imágenes. 😉

¿QUIÉN SIGUE LA PELEA?