LO QUE IMPORTA ES EL ENVASE

Ayer tuve la oportunidad de asistir a la conferencia de un verdadero militante. Su tema no era la política sino el daguerrotipo y los retratos en miniatura. Como ya sabemos, el daguerrotipo fue la primera técnica  que permitió fijar las imágenes que desde hacía tiempo se podían observar en una cantidad de dispositivos ópticos. Eso fue en 1839 en París.

Ya sabemos. Pero lo que nuestro disertante quería enfatizar en su charla (más que enfatizar convencernos!) era acerca de la enorme importancia, visto en perspectiva histórica, no tanto de la imagen en si como del objeto que la contiene. Estamos hablando de historia material entonces. Y el objeto se conserva por más de ciento setenta años porque ha sido resguardado en un estuche. Si no fuera por el envase, la delicada superficie de los daguerrotipos, que ya eran «materialmente» nobles en su composición, no hubieran perdurado hasta el presente.

Grant Romer es el nombre de nuestro fervoroso militante de los estuches (si quieren saber quién es, hagan click aquí) y nos explicó el porque de las formas de los estuches, y en particular se refirió a los que resguardaban los retratos en miniatura, un uso de la imagen pre-fotográfica. Esta amorosa forma de conservar el recuerdo ya había desarrollado una compleja industria del estuche. Principalmente eran ovales, porque estaban hechos para tener entre las manos o guardarlos junto al corazón. No se colgaban en las paredes, uno los llevaba puestos, podríamos decir.

El señor Romer es norteamericano y supo desde el principio que cuando los norteamericanos comenzaron a desarrollar la industria del daguerrotipo en su país, no era por amor a la fotografía, sino porque vieron en este descubrimiento una forma novedosa de ganar dinero. Y claro está, lo más caro no era la foto, sino el estuche! Y si esa cajita que contenía el recuerdo del ser querido o querida, iba entre las ropas y se pasaba de una mano a otra, necesario sería que estuviera hecho de un material como la piel que, después de todo, es de lo que estamos hechos los seres humanos (entre otras cosas).

Entonces sabemos: el retrato fue lo primero en la fotografía, y el estuche vino atrás para que el retrato no se perdiera. El soporte del daguerrotipo es metálico y la superficie está compuesta por plata, los estuches son recubiertos en piel. Todos materiales preciosos y durables, pero al mismo tiempo frágiles…

El señor Romer habló de otra muchas cosas. Entre ellas de la relación entre la idea del tiempo y la fotografía, que es tiempo encapsulado. Pero, ¿cómo o qué hacemos para que esos instantes perduren?. ¿Qué importancia tiene, después de todo, conservarlos?. Ahora sabemos cómo han llegado los daguerrotipos hasta el presente. La pregunta es:

¿Cómo, o qué, habrán de llegar de nuestras fotos queridas actuales al año 2300?