LO QUE NUNCA VI

Hace unos años, había armado un grupo en Flickr que se llamaba LO QUE NUNA VI. La idea era fotografiar cosas, que nunca antes hubiéramos visto. El ejercicio era imposible, como la mayoría de las prácticas para incentivar la acción que dan algún tipo de resultado.

Algunxs de mis compañerxs de ruta (acá y en el mundo  -una de las ventajas no alcanzadas por FB-) intentaban redifinir la idea de «lo nunca visto». Yo nunca vi un hombre elefante, por ejemplo. Aunque si vi fotos. Pero confieso también nunca vi un par de zapatos de taco color rosa debajo de un lavabo!

Lo bueno era que mientras discutíamos, hacíamos más y más fotos. Ayer, pensando en esto, se me ocurrió empezar a revisar las fotos que nunca vi, pero que estoy seguro de que yo tomé 😉 . Quiero decir: Uno vuelve a casa con unos rollos / tarjetas con un montón de imágenes. Elige y revela las que más le gustan, o las qué más necesita en ese momento. Después el rollo /carpeta en la compu sigue su camino, en el mejor de los casos  -no nos engañemos-, al archivo. Pasan los días, los meses, los años, y chau. Te olvidaste.

¿No se pusieron a pensar que la imagen que estaba al lado de la seleccionada, era tal vez mejor que la que eligieron? Yo soy un pésimo editor de mis propias fotos. Cuando elijo, tengo que hacer una especie de trasbordo de personalidad. Me pongo a pensar como si fuera alguien (que conozco) que es un buen editor. Y así y todo… casi siempre la pifio.

Les subo algunas fotos que descubrí ayer. Son fotos que tendrán unos diez años. Les propongo que hagan el ejercicio y se darán cuenta de que son mejores fotógrafos de lo que piensan, por lo menos a los ojos de los demás.

¿Quién empieza?